APOYEMOS A LA IGLESIA COSTARRICENSE

De acuerdo con lo indicado por el diario costarricense La Prensa Libre, En una entrevista realizada por Luis Badilla de Radio Vaticano en Roma, ayer el presidente Óscar Arias señaló que “en honor a la verdad, la Iglesia Católica en Costa Rica ha sido un poco reticente a que nosotros busquemos la ampliación del comercio y a los tratados de libre comercio con otros países y regiones”.
En honor a la verdad, debemos salir en defensa de la Iglesia Católica costarricense porque miente el presidente Arias Sánchez en las apreciaciones que hace sobre esta Iglesia. Los altos prelados de Costa Rica, no se han opuesto per se a la apertura comercial, sino a las injusticias y desigualdad social que ella traería aparejada.
Como les consta a nuestros lectores, no comulgamos con muchas de las doctrinas y actitudes de la Iglesia Católica, pero en esta oportunidad si debemos dar nuestro apoyo a los obispos de Costa Rica.
Aparentemente, la historia que se ha presentado en otros países de América Latina, va a repetirse en Costa Rica. Mientras que los sacerdotes y obispos son sumisos o hasta cómplices de los explotadores en el gobierno, la iglesia y sus jerarcas son magníficos para los tiranos. Cuando por el contrario, los representantes de la Iglesia Católica actúan como verdaderos discípulos de Cristo, oponiéndose y denunciando la injusticia social, entonces, como en este caso, son acusados ante las autoridades pontificias. Ya esto .lo vivimos en Costa Rica con el arzobispo de San José, Víctor Manuel Sanabria Martínez y las Garantías Sociales y ahora lo estamos volviendo a vivir con los obispos costarricenses, quienes se opusieron a Oscar Arias y su grupo incluso desde antes de las elecciones.
Nos preguntamos, cuántos intereses bastardos se moverán alrededor del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, que no les ha bastado a sus defensores con campañas multimillonarias a su favor, con la persecución de quienes se le oponen, como fue el caso de un profesor que fue despedido recientemente por una universidad privada, sino que ahora han ido hasta el Papa con tal de que las voces de la iglesia costarricense sean acalladas.
Algunos tratan de pintar a Jesucristo, como una persona que nunca denunció la injusticia y la hipocresía de las autoridades políticas y religiosas, pero se prueba lo contrario en el capítulo 23 del Evangelio según Mateo. Después, de las denuncias hechas por Jesús, en el capítulo citado, lógicamente estaba destinado a morir, como ocurrió poco después. Nunca quienes disfrutan las mieles del poder, han dejado que las voces de denuncia puedan hablar libremente, aunque se trate de la voz de un Dios hecho hombre.
Por tanto, aparte de credos religiosos, los costarricenses debemos apoyar la actitud valiente de los obispos, quienes a diferencia de un pastor evangélico electo diputado, no han ido a recoger las migajas de poder que caían de la mesa de los magnates, sino que se han puesto al lado del pueblo, como en su oportunidad lo hicieron el obispo auxiliar de Guatemala, Monseñor Juan Gerardi, y el recordado Oscar Arnulfo Romero en El Salvador. Aunque ambos fueron vilmente asesinados por los adoradores del imperio y la divisa, su voz de denuncia retumbará por siempre en América Latina.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: