LA CORRUPCIÓN DEL GOBIERNO DE PACHECO

En un artículo pasado nos comprometimos a probar la corrupción del gobierno de Abel Pacheco, lo que inhibe, según nuestro criterio, al ex presidente costarricense, de ser candidato al Premio Nobel de la Paz.

EL MINISTERIO DE SEGURIDAD PÚBLICA:
En este caso primeramente debemos reconocer que nos equivocamos con respecto a Rogelio Ramos Martínez. Cuando fue electo el presidente Pacheco, fuimos de los primeros en abogar porque Ramos se mantuviera en el puesto de Ministro de Seguridad Pública, ya que su gestión durante el gobierno Rodríguez Echeverría, había sido exitosa. Sin embargo, en don Rogelio se cumplió aquel refrán que dice: “ El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

Ya la prensa se ha encargado de enterarnos de la compra de las patrullas rumanas, las cuales resultaron verdadera chatarra, botándose así millones de colones destinados a la seguridad de todos los costarricenses. Duele escuchar las declaraciones del ex ministro Ramos, diciendo que fue la Contraloría General de la República quien los obligó a adquirir esa clase de basura. Lo que pasó en ese caso fue que el cartel original para la compra de estos vehículos era demasiado restrictivo, ya que existía una cláusula que obligaba a que la empresa oferente tuviera al menos veinte años de experiencia en el mercado. Entonces, ante una apelación presentada la Contraloría ordenó abrir el cartel en ese aspecto. Pero, de suavizar un poco la experiencia exigida a recibir chatarra de una empresa desconocida y que hoy ya ha quebrado hay un mundo de diferencia. Además. Por qué se ocultó ante la opinión pública durante cinco años esta desastrosa compra? Por qué se persiguió con tanta saña a Eliseo Vargas por la adquisición del equipo médico español, si el propio Ministro de Seguridad tenía techo de vidrio?

Luego viene el asunto del Arsenal Nacional. Este estuvo durante todo el tiempo en que fue Ministro don Rogelio Ramos al mando de KAROLIKI. Este mentado señor fue acusado públicamente por Diario Extra de infringir torturas a su subalternos, cosa que nunca fue aclarada por Ramos, quien se limitó a decir que se iba a abrir una investigación. Lo grave es que aparentemente el Arsenal Nacional fue usado como armería gratuita para varios instructores privados de tiro, quienes no sólo se llevaron las municiones, sino también las armas. Sería por eso que KAROLIKI trataba tan mal a sus subalternos.? Sería que estaba aplicando la Ley del Silencio que fue tan común durante el gobierno de Pacheco?

Para cerrar con broche de oro tenemos el caso de las Comisarías Fantasmas. En varios casos se desembolsaron hasta dieciocho millones de colones para construir comisarían en las que ni siquiera se abrieron las zanjas para chorrear las bases, a pesar de que se recibieron y se pagaron en su totalidad. En este caso parece que el chivo expiatorio va a ser una ingeniera del Ministerio de Seguridad Pública. Esto nos deja muchas dudas. En nuestro país siempre ha sido costumbre que los mandatarios inauguren y pongan placas hasta cuando construyen un servicio sanitario. En este caso nos parece muy extraño que el máximo jerarca del Ministerio no se preocupara por ver como avanzaban las obras para haberlas inaugurado en su gestión de gobierno, sobre todo si se trataba de un gobierno ayuno de logros como el de Pacheco.

LAS PLAZAS FANTASMAS:
Nos indica el Diario La Nación del 26 de junio del presente año, lo siguiente:
“A solo un mes y tres semanas de haber dejado el cargo que ocupó durante seis años, el ex ministro de Seguridad Rogelio Ramos ha tenido que salir a dar explicaciones por varios casos polémicos.
Primero fueron las 700 plazas policiales que durante su gestión estuvieron ocupadas, de manera ilegal, por empleados administrativos. Le siguió el pago del riesgo policial, también ilegal, a muchos de esos funcionarios.
Ahora se conoce que 46 patrullas rumanas compradas en el 2001 resultaron desechables por defectos desde su entrega.”
Esperamos que don Rogelio haya sido franco en sus declaraciones y que estas plazas se ocuparon con empleados administrativos y que no hemos vuelto a caer en una práctica que ya creíamos desterrada, la de convertir la planilla del Ministerio de Seguridad Pública en un verdadero puterío, ya que se nombraban como policías a las amantes de Ministros, Viceministros, Diputados y otros parásitos de la Administración Pública.
LA FACTURA DE SINART:
Don Abel ha dicho siempre a su favor que él nunca ha tocado un centavo que no fuera suyo. Sin embargo, nos han informado que durante su gobierno, cuando el Sistema Nacional de Radio y Televisión Cultural, se convirtió en una sociedad anónima de capital público se aprovechó la ocasión para liquidar como incobrable una cuenta por cobrar a nombre de ABEL PACHECO por más de tres millones de colones. Creemos que este rumor debe ser explicado tanto por don Abel como por el SINART, porque robar no es solamente tomar lo que no es de uno, sino también no pagar lo que se debe.

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5 comentarios

  1. esta muy bueno el comentario

  2. esta super no puedo negar a seguir asi

  3. Es claro como costa rica necesita un buen presidente que logre gobernar el pais y logre dirigirlo hacia el rumbo correcto patra lograr salir de la escasez que esta pasando nuestro pais….stephanie ,estudiante de periodismo.

  4. puto

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