EL PENSAMIENTO DEL CARDENAL RODRIGUEZ

BloGalaxia

Debido a la censura que sufrieron en los medios de comunicación colectiva, reproducimos parcialmente las palabras del cardenal Oscar Manuel Rodríguez, quien con su claro pensamiento ha dejado clara la posición que debe tener la Iglesia, ante el modelo neoliberal, que domina a la pobre América Latina

El dios mercado
El hondureño caracterizó el actual modelo económico como uno que “ha sustituido a Dios por el mercado, al cual diviniza. Se abren las fronteras a las mercancías, pero se cierran para los seres humanos. Se privatiza a bajo precio, se recompra a precios onerosos. Tenemos sociedades incapaces de crear un proyecto de país. Se utiliza el trabajo barato de la gran maquiladora en que nos estamos convirtiendo. Se quiere imponer un solo modelo, que sirve a pocos y excluye a las mayorías, es una sociedad “unida” por el miedo, pero el miedo no une, sino que amontona.”

La muerte de la democracia
Y agregó que, en nuestros países, se produjo la instauración de la “democracia formal, que nunca tocó el poder económico y lo militar”, poder que ahora comparten, también, los medios de comunicación.
“Es el día en que estas democracias comenzaron a morirse. Crearon expectativas y nada. La pobreza sigue aumentando. La globalización crea desempleo, no empleo. Hace 22 años, Medellín y la Teoría de la Dependencia hablaron de la marginación, ahora ni en el margen, siquiera, estamos, sino en la exclusión.”
Recordó que la encuesta Latino barómetro, sobre el apego al sistema de democracia representativa, mostró, hace poco, que más del 60% de la población de América Latina, lo cambiaría por un régimen de cualquier tipo que fuese capaz de solucionar el problema de la sobrevivencia.
“Se nos agotaron los libretos. Es necesario soñar que algo nuevo es posible. La integración latinoamericana es la solución, pero no camina. La integración fracasa porque las decisiones las toman desde fuera, las grandes empresas y los medios de comunicación. El desafío para la doctrina social de la iglesia, ahora, no es el diálogo con lo económico, sino con la política”, dijo.
Y agregó que “la política se activa cuando se sabe por dónde, para qué y cómo se va. Y nos dicen: “Los curas no tienen que meterse en política”. Pero la iglesia siempre lo ha hecho, a través de los laicos, y no hay una línea de separación entre la iglesia y los laicos. La política es una actividad noble, importantísima.”

Una sociedad sin ética
Criticó el hecho de que “se gobierna para que siga más de lo mismo. Pero, el progreso no se mide por la capacidad de ir al Mall a consumir. Ya no existe el prójimo. La limpieza étnica también ocurre en el primer mundo”, ejemplificó, en referencia al abandono, a su suerte, que sufrió la población especialmente afro descendiente, por parte de las autoridades, durante el huracán Katrina, en Nueva Orleáns.
“Hay un déficit de ética, hay una posmodernidad cultural que intenta nacer, pero que no llega”, dijo crípticamente.
“La guerra fría pasó para dar paso a otras guerras, como la que llaman la cuarta guerra mundial, contra el terrorismo. Pero, las muertes que causa el terrorismo en los países desarrollados, son iguales a la muerte lenta de los pobres”, expresó.
Y, recurriendo al fútbol, siguió: “Aún podemos construir historia: al que no hace goles, se los hacen. Otros saben perfectamente lo que están haciendo.”
Y muy cristianamente, añadió: “ni la apertura, ni la globalización, ni la economía, ni la inversión, resolverán los problemas, ni son los culpables.”
“Hay un déficit de ética en nuestras sociedades -insistió-. La ética debe definir lo que es el bien común. La verdad es el punto de partida para el funcionario público. El ser humano actual es un gigante técnico y un enano ético. Para solucionar la pobreza y la migración ilegal, la respuesta es el desarrollo. Maquiavelo, hoy, sería un pragmático egresado de Harvard o de Chicago.”

NO SE PUEDE NEGOCIAR BAJO EL MIEDO”
UNIVERSIDAD sostuvo una breve entrevista con el arzobispo de Tegucigalpa, Óscar Andrés Rodríguez, después de que concluyera su presentación en la “Segunda Semana Social”, organizada en San José por la Escuela Social Juan XXIII.
A diferencia del resto de Centroamérica, Costa Rica todavía no ha ratificado el TLC con Estados Unidos. Esto, de alguna manera da una ventaja temporal para pensar bien las cosas. ¿Ud. qué le recomendaría al país?
-A mí me parece muy importante que oigan todas las voces, que conozcan hasta los últimos detalles lo que se va a ratificar, y que decidan conforme al bien común.
Estoy convencido de que negociar bajo el miedo, bajo la amenaza, y no con la razón, es equivocado. Y, ciertamente, una universidad, que es una escuela de pensamiento, no una escuela de domesticación intelectual, debe desarrollar pensamiento y una sana crítica.

A veces se entiende mal la palabra “crítica”, que viene de “crino”, del griego “juzgar”, que quiere decir valorar lo positivo y lo negativo. No solo lo negativo; también lo positivo. Entonces, es muy conveniente que puedan pensar y puedan ponerse de acuerdo, pensando en el bien común.
La Conferencia Episcopal costarricense ha asumido una posición crítica respecto del TLC, y llama a la reflexión, a la participación de todos los sectores, y esto le ha traído divergencias con el gobierno. ¿Cuál debe ser la posición de la Iglesia Católica en este tema?
-A mí me parece, y admiro, la posición de la Conferencia Episcopal, y exhorto, precisamente, a los fieles, a que apoyen a sus obispos. Porque lo que nos toca a nosotros, bajo el nivel pastoral, es poder orientar a la opinión pública. Y es lo que han hecho los obispos.
Naturalmente, cuando se dicen algunas verdades, esto provoca reacciones negativas. Porque si Ud. ya tomó una decisión, y quiere defenderla a toda costa, quiere decir que falta algo de lo que dije yo en mi charla hoy, que es el diálogo. Diálogo es buscar juntos la verdad, no querer imponer uno su propio pensamiento. La iglesia no lo quiere, ni la jerarquía eclesiástica, simplemente pone señales en el camino para que se pueda reflexionar.
Precisamente, el domingo pasado escuchábamos, en el evangelio, cómo muchos discípulos le dijeron al señor Jesús: “Este lenguaje es muy duro. ¿Quién lo puede aceptar?” Dieron media vuelta y se fueron. Y el señor Jesús, les dijo: “¿También ustedes quieren marcharse?”. Creo que eso se aplica también el día de hoy.

En Centroamérica se han constituido grandes grupos económicos regionales, que son los que se ven muy interesados y dinamizados por la globalización. Suponemos, también, que son empresarios católicos o cristianos. A la luz de las fuertes críticas expresadas por Ud. hoy a esta globalización, ¿qué les diría a ellos?
-A mi juicio, puede ser un signo positivo, pero también negativo. Porque esta globalización lo que hace en el fondo, y vale la pena examinarlo con valentía, es crear nuevos monopolios. Y crear monopolios muy, muy poderosos porque, en el fondo, hacen desaparecer a la pequeña industria. Prácticamente la clase media va a desaparecer. Entonces, surgen grupos muy poderosos económica y políticamente y, después, una inmensa mayoría de pobres.
Creo que no es esa la idea de la doctrina social de la iglesia. Y, por consiguiente, debemos hacer un esfuerzo muy grande, también, para hacer llegar el evangelio a esos grupos.

La mitad de la población está compuesta por mujeres, que en Centroamérica son utilizadas como fuerza de trabajo barata, principalmente en la maquila. Por su condición misma de mujeres, son subordinadas socialmente y en sus hogares. La iglesia católica ha tenido siempre una posición bastante conservadora en este tema. En este contexto de globalización ¿qué puede decir Ud. al respecto?

-Los únicos que defendemos a las mujeres en las maquiladoras, en Honduras, somos la iglesia. Ni siquiera los sindicatos, porque no les permiten formarlos. Yo soy un permanente crítico de ese modelo. Fue un modelo creado por instituciones financieras internacionales, ante la crisis económica, después de la década perdida de los 80. Es un modelo, como quien dice, del avestruz: enterrar la cabeza para no ver lo que viene. Es lógico que alivian la presión social, pero eso es temporal. En el fondo, no es ni bueno para el país, porque no pagan impuestos, y en el fondo, el día que quieren irse, se van, y no dejan nada más que otro problema social allí.
Creo que la justicia social que proclama el evangelio es la que debe aplicarse.

Puede leerse el texto completo en: http://www.semanario.ucr.ac.cr/

Anuncios

2 comentarios

  1. Cardenal.. Creame q ud hasta hace poco a sido un orgullo para mi, tambien ha tenido mi admiración.. Pero, con esa estupidez q le ha agarrado d andar metiendose en la politica.. Me ha desepcionado.. Sabe q hace ud al estar metiendo sus narices dond no db?? Dividir al pueblo Hondureño, dividir la iglesia.. Digame.. Cuando a visto a un cacho ó un colorado dar una misa?? Asi q cada oveja con su pareja.. UBIKESE.. No se venda como to2..

  2. Me permito escribir estas lneas con la esperanzade que cuando sean leidas por alguien, el abuso que se comete contra el pueblo hondureño, por el actual regimen de facto , haya cesado. Se entiende que este personaje se ha quitado la sotana que escondía su verdadero sentimiento, y ha aflorado su verdadero y profundo sentimiento: LACAYO y MISERABLE, como ha sido la Iglesia Católica contra los pueblos de América Latina, con contadas excepciones: Arnulfo Romero y otros. Este personaje, con mentiras del tamaño de una catedral, se ha colocado, hoy día, contra el pueblo hondureño, al apoyar a los GORILAS Y A LA BURGUESIA APATRIDA, QUE HA MASACRADO A LOS POBRES DE AMERICA LATINA.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: