LIBERTAD DE INFORMACIÓN Y DERECHO A LA INTIMIDAD

Hemos observado en los últimos meses, con gran preocupación, como el periodismo Light que denunció hace varios años  el periodista Carlos Morales, en ese momento director del Seminario Universidad se está entronizando en nuestro medio. La gran mayoría de los periódicos costarricenses, dedican gran parte de su edición a chismes de los famosos tanto internacionales como nacionales. Se exhiben pechos de silicona y nalgas de ese mismo material. En la edición de un matutino de hace pocos días salió  una entrevista con una actriz porno, que simplemente daba asco, sobre todo si se toma en cuenta que muchas personas que adquieren estas publicaciones las llevan a su hogar, donde quedan en manos de menores de edad. Parece que desde que se abrió  la carrera de Periodismo en varias universidades la cosa empeoró. Ya casi no tenemos verdaderos periodistas de la talla de don JOAQUIN VARGAS GENÉ, don MANUEL FORMOSO y don   RODIGO FOURNIER, entre otros. No citamos a don Alberto Cañas, porque aún para beneficio de la inteligencia de los lectores se encuentra activo. Ante esta situación nos  preguntamos si será que estas famosas universidades no tienen nada que enseñar o es que ahora también los médicos están implantando cerebros de silicona y no han querido dar a conocer a la prensa este genial descubrimiento. Pero, esto no es tanto lo que nos preocupa. Si el lector quiere llenar su cabeza de excremento, pues que los medios llenen sus páginas de mierda. Lo que es grave, porque viola los derechos humanos, es la falta de respeto hacia el dolor de los demás que se da en algunos medios y la forma en que se hace, sobre todo cuando se trata de personas de escasos recursos. Los periodistas satisfacen su morbo con el pobre inmigrante ensangrentado, cubierto con una sábana o bien con el trabajador no calificado que muestra su  cuerpo semidesnudo, despedazado por un accidente laboral.  Estamos seguros y así lo demuestran los hechos que cuando se trata de familiares de periodistas o de personas ligadas con el Gobierno, el tratamiento es totalmente diferente. Hace pocos meses, murió en un accidente de tránsito un periodista, ligado a uno de los grupos de comunicación más poderosos del país y hermano de una conocida periodista. En este caso no apareció su foto cubierto con una sábana ensangrentada, sino que se ilustró el reportaje con una foto de cuando estaba con vida. Esto nos parece muy bien. El como ser humano era digno de todo respeto. El primer día del año 2007, en un lugar turístico el familiar de un alto funcionario del gobierno se quitó la vida. Dos días después un medio de prensa publicó una crónica sobre su funeral, pero no dijo en ninguna parte cual había sido la causa de su muerte. El 8 de enero Luisito Rey Gutiérrez de 24 años y su novia Daniela Rojas de 15, se quitaron la vida, en un céntrico hotel capitalino, usando el mismo medio que el hijo del alto funcionario y en ese caso, una parte de la prensa amarillista del país hizo un verdadero show. Publicaron dibujos satánicos supuestamente hechos por los novios suicidas, recrearon con dibujos el lugar del crimen y una semana después siguen tratando el asunto, lógicamente incluyendo entrevistas a los familiares cercanos de los jóvenes. No se darán cuenta los señores periodistas que ya estas familias tienen  bastante sufrimiento con la muerte de dos jóvenes en la flor de la vida, como para que se siga tratando este asunto en una forma morbosa e irrespetando su memoria ligándola con cultos a Satanás y otras estupideces de ese tipo, solamente para complacer el morbo de  sus  lectores y llenar los bolsillos de los dueños de los periódicos? En este momento se discute un proyecto de ley, en el que estamos totalmente de acuerdo, para garantizar la libertad de expresión de los periodistas. Sin embargo, creemos que sería conveniente que se incluyera también en el mismo un artículo que garantizara el derecho a la intimidad y al honor de las víctimas y sus familiares, ya sean estos periodistas, funcionarios públicos o humildes inmigrantes que vieron truncadas sus esperanzas de mejorar económicamente, bajo las llantas de un trailer o por las balas de un asaltante asesino. No nos referimos a la labor que debe desempeñar el Colegio de Periodistas porque ante estos atropellos pareciera que no existe.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: