INTERPELACION A LAURA CHINCHILLA SOBRE NOMBRAMIENTO DE DEFENSORA DE LOS HABITANTES

INTERPELACIÓN A LAURA CHINCHILLA SOBRE DEFENSOR (A)?

Alex Solís

Constitucionalista

La Asamblea Legislativa dio a conocer, en los diarios nacionales, la lista de los postulantes al “concurso público” convocado para la elección del cargo de Defensor(a) de los Habitantes de la República. También, invitó a la ciudadanía a remitir las quejas, observaciones, denuncias o comentarios que pudieran tener sobre los postulantes. Quiero aprovechar este espacio de opinión para denunciar la estratagema que encierra ese anuncio y, en general, el procedimiento abierto para designar al próximo defensor

Me refiero específicamente a que, el Jefe de Fracción del Partido Liberación Nacional anunció, muchos días antes de que se convocara al “concurso público”, que su bancada votaría para elegir como Defensora de los Habitantes a una de sus integrantes, a la diputada Ofelia Taitelbaum. ¡Vaya privilegio! ¡Otro memorándum para amedrentar a cualquiera que se le pudiera ocurrir meterse en el juego! El mensaje a la ciudadanía es claro y tiene visos de advertencia: ¡No participe, va a perder! o ¡No participe, ya tenemos defensora!

Con el apoyo de los diputados del Partido Liberación Nacional, doña Ofelia se aseguró que sería designada, pues para resultar electa solo requeriría la mayoría absoluta de los diputados presentes. Así, la diputada, independientemente de su idoneidad moral y profesional, y antes de someterse al concurrido, riguroso y estricto  “concurso público”, se aseguraba ser electa.

Así las cosas, los demás candidatos se encuentran en una situación de absoluta  desventaja; es más, sin ninguna posibilidad, pues tienen a toda la fracción liberacionista en contra. ¿Qué pensarán? ¿Se sentirán discriminados o, tal vez, más bien, burlados por el primer poder de la República? ¿Tendrán miedo de que les echen la maquinaria del terror encima? ¿Cómo enfrentar a otra candidata canonizada desde las alturas? Sin darse cuenta, al concursar, ¿acaso no legitiman un proceso viciado? La forma en que la fracción liberacionista ha manejado esta elección, viola los derechos humanos de los otros aspirantes, viola los principios que propician la participación ciudadana y la transparencia en el ejercicio de la función legislativa; pero sobre todo, atenta contra la institucionalidad democrática.

Por otra parte, cualquier diputado que aspira a un cargo público que corresponde designar al Parlamento –magistrados, defensor y contralor—recurre a la consabida retórica de salirse del Plenario Legislativo en el momento de la votación. Con ese gesto, se pretende disimular el privilegio y dar al nombramiento el aura de legitimidad que la democracia demanda. Sin embargo, ausentarse del recinto de votación, no elimina el privilegio y la ventaja que implica para cualquier diputado o diputada aspirar a un cargo que los mismos diputados eligen.  El amiguismo, el compañerismo, las lealtades políticas, el pago de compromisos y las negociaciones políticas, ya se habrían consumado mucho antes de la votación. Pretender negar lo anterior saliendo del Plenario durante la designación, es ridículo. Espero que todos los actores de la sociedad civil se manifiesten para, de una vez por todas, eliminar este tipo de prácticas.

La forma en que la fracción liberacionista ha conducido el proceso de nombramiento del defensor, no solo deja un sabor muy amargo en la ciudadanía que confía en la institucionalidad del país, sino que permite distinguir, una vez más, la sombra de un poder superior que oscurece nuestra democracia. ¡Qué lástima! Ese nos es el partido Liberación Nacional de los padres fundadores. En realidad, es otro asalto a la institucionalidad democrática, camuflado de legalidad; un ejemplo más de la tendenciaautoritaria en la que están sumiendo a América Latina.

Interpelo públicamente a la candidata presidencial del Partido Liberación Nacional, Laura Chinchilla, quién se ha autoproclamado “firme y honesta”, para que se pronuncie sobre la forma en que el partido pretende designar al defensor o defensora. Doña Laura, su pronunciamiento sobre este tema, es su oportunidad para que los costarricenses conozcamos de qué madera está hecha usted.

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Costa Rica antes del gobierno de Carazo


Fuente Partido Frente Amplio

Este artículo no pretende repetir lo que muchos otros han escrito sobre el ex presidente costarricense, Rodrigo Carazo Odio fallecido esta semana. Los atributos de don Rodrigo son muchos e innegables, pero también durante muchos años los detractores de su gobierno han sido bastantes, por lo que consideramos conveniente analizar, sobre todo para las jóvenes generaciones, el por qué el país llegó a una situación caótica en el gobierno de Carazo. Para no cansar a nuestros amables lectores haremos este trabajo por medio de varios artículos, en los cuales analizaremos los gobiernos anteriores al de Carazo, la convención que llevó a don Rodrigo al poder y los diferentes factores que influyeron en su gobierno, así como su participación en la lucha por la libertad del pueblo nicaragüense. Carazo, como todos los hombres no estuvo libre de errores, pero su lucha inclaudicable por proteger a su país y su lucha a muerte contra los tiranos, sirven para disimular cualquiera de sus yerros. Sirvan estas líneas como un homenaje póstumo a don Rodrigo Carazo Odio.

Antecedentes:

Después de la Revolución de 1948, se habían alternado en el poder el Partido Liberación Nacional y la oposición como se llamaba al grupo de turno que se le enfrentaba. Liberación Nacional se caracterizó por ser un partido poco cuidadoso de las finanzas públicas y que al principio creó instituciones de bien social o fortaleció las que ya existían, pero también elefantes blancos que propiciaron el gigantismo y corrupción del Estado. Los gobernantes de oposición se manifestaron siempre como austeros en el gasto público, lo que provocaba un contrapeso en las finanzas del Estado. Por eso en este artículo vamos a reconstruir la situación del país antes del gobierno de Carazo.

Gobiernos anteriores a Carazo.

Después de la Revolución de 1948 es electo en el año 1953, el caudillo liberacionista José Figueres Ferrer quien gana casi sin oposición.

En las elecciones de 1958, se presenta el fenómeno de la división interna del Partido Liberación Nacional, separándose del mismo el licenciado Jorge Rossi Chavarría, quien funda el Partido Independiente. Por su parte la oposición postula por parte del Partido Unión Nacional al licenciado Mario Echandi Jiménez, quien cuenta con el apoyo del voto calderonista. Gracias a la división del partido en el poder las elecciones son ganadas por un escaso margen por el licenciado Echandi.

En 1962, ya había vuelto al país el líder del Partido Republicano Dr. Rafael Angel Calderón Guardia quien se postula como candidato a Presidente. Por su parte el Partido Unión Nacional presenta como candidato al también ex presidente Otilio Ulate Blanco. Liberación una vez superada su crisis interna lanza como candidato a don Francisco J. Orlich, quien resulta electo por un amplio margen

En 1966 se presenta un fenómeno más que curioso vergonzoso. Ya para ese entonces toda la culpa de la Revolución de 1948 se había cargado sobre el Partido Vanguardia Popular y olvidando los muertos la revolución y el martirio y persecución de miles de costarricenses, los ex presidentes Calderón Guardia y Ulate Blanco forman el Partido Unificación Nacional, en el conocido Pacto de la Desvergüenza y postulan como candidato a la presidencia al profesor universitario José Joaquín Trejos Fernández. Este se impone por un margen mínimo al candidato oficialista Daniel Oduber Quirós.

En 1970 se postulan como principales candidatos dos ex presidentes Mario Echandi por Unificación Nacional y José Figueres Ferrer por Liberación Nacional, resultando como ganador este último. Debe indicarse que la elección de Echandi como candidato fue impuesta por la cúpula del Partido, ya que no se celebró convención alguna a pesar de que había algunos interesados en ser precandidatos. Se rumoró que Echandi había pagado dos millones de colones (suma astronómica en ese tiempo) por su candidatura presidencial.

En 1974, se presenta la oposición al Partido Liberación Nacional totalmente fraccionada, ya que hace su aparición en la arena política costarricense Jorge González Martén y su Partido  Nacional Independiente, de corte conservador y amigo de los Estados Unidos. Ya en estas elecciones se presenta como candidato el Partido Renovación Democrática, fundado por don Rodrigo Carazo. Unificación Nacional lanza como candidato a Fernando Trejos Escalante y Liberación Nacional a Daniel, Oduber Quirós. Al final gana la contienda Oduber quien rompe la tradición de la alternabilidad de partidos. Por primera vez Liberación Nacional gobierna el país por dos períodos consecutivos.

Los excesos del Gobierno de Oduber:

Durante este gobierno se llegó a los máximos excesos en la administración pública, para muestra dos ejemplos.

La Construcción de la Plaza de la Cultura:

Las intenciones de la construcción de esta plaza, que aún se encuentra en el centro de San José, puede haber sido buenas, el problema fue la forma en que se obtuvieron los recursos. Como el gobierno central no contaba con los fondos suficientes para esta obra, la financió el Banco Central de Costa Rica, por medio de emisión inorgánica, lo que lógicamente agravó la situación económica del país.

Las plazas en el sector público se creaban sin estudio alguno, el presupuesto estatal subía, sin que mejoraran los servicios y sin recursos sanos para financiar este crecimiento.

La Creación de la Corporación Costarricense de Desarrollo:

En este caso tampoco la idea del Oduber era mala. CODESA se ideó como una institución pequeña, con tecnócratas del más alto nivel, cuyo objetivo sería salvar empresas privadas en mala situación financiera y una vez saneadas devolverlas a sus dueños. Al final terminó convertida en una guarida de burócratas que se dedicaron a crear empresas mal administradas y que produjeron tremendas pérdidas económicas al país. La situación seguía empeorando y el tipo de cambio del colón con respecto al dólar se mantenía por medio de empréstitos internacionales.

Las elecciones de 1978:

Los partidos opuestos a Liberación Nacional, después de la vapuleada que habían recibido en 1974 se dieron cuenta que si no se buscaba una coalición para las elecciones de este año Liberación Nacional se iba a convertir en la versión costarricense del PRI. En esta coalición participó el Partido Renovación Democrática que de acuerdo con los resultados de las elecciones anteriores era una minoría, ya que había obtenido una votación inferior a la de Unificación Nacional y Nacional Independiente. Rafael Angel Calderón Fournier se había separado de su tío, Paco Calderón, célebre por sus alianzas debajo de la mesa con el Partido Liberación Nacional. El Junior Calderón, Jorge González Martén y Mario Echandi Jiménez, nombraron como su candidato al empresario Miguel Barzuna Sauma. Por su parte don Rodrigo Carazo obtuvo el apoyo de grupos pequeños y se perfilaba como el gran perdedor de esa alianza. Incluso, según manifestó posteriormente don Rodrigo que no se hiciera la convención porque se trataba de una pérdida de recursos porque todo estaba decidido. Carazo se opuso y siguió en la lucha

Sin embargo, sus enemigos no contaban con su carisma. Puede decirse que don Rodrigo Carazo fue el último líder carismático que ha tenido el país. Puerta a puerta fueron èl y sus partidarios  recorriendo el país y a pesar de lo desigual de sus fuerzas, en la convención llevada a cabo en 1977, Rodrigo Carazo Odio se convierte en candidato presidencial de la Coalición Unidad. Los candidatos a diputados se escogieron de acuerdo con el porcentaje de los votos  obtenido por cada uno de los precandidatos. Esto afectaría la composición de la fracción parlamentaria de la Coalición Unidad y lógicamente el gobierno de Carazo.

En las elecciones de febrero de 1978 se enfrenta al candidato liberacionista Luis Alberto Monge al que logra derrotar. El Partido Unificación Nacional que había llevado al poder al profesor Trejos participa en las elecciones obteniendo una votación ridícula del 1,47% del electorado. Don Rodrigo Carazo había alcanzado la Presidencia de la República.