COOPEMEX, UN CASO QUE NO PUEDE QUEDAR IMPUNE

Después de que los inversionistas de COOPEMEX están recuperando gradualmente sus inversiones, por medio del Banco Popular y de Desarrollo Comunal creemos conveniente hacer algunas reflexiones sobre lo sucedido.
Los culpables:
Hemos abierto este blog para que todos aquellos que consideren que hubo culpables los señalen con nombres y apellidos, así como para que los funcionarios que fueron aludidos presentaran sus descargos. Después de este debate, consideramos que serán los tribunales de justicia los que tendrán que condenar a los verdaderos culpables.
Sin embargo, como cooperativistas debemos señalar que en el caso de la debacle de una cooperativa, los culpables somos todos nosotros. Es nuestro negocio y parece que lo olvidamos. Nos interesa solamente que se repartan todos los excedentes y obtener préstamos baratos y que nos paguen altos intereses sobre las inversiones. Olvidamos que tenemos todo el derecho a pedir cuentas, en forma personal o por medio de los delegados, del manejo que se está dando a las cooperativas.
El afán de crecimiento de algunas cooperativas ha hecho que la filosofía cooperativa se pierda. Estas entidades son para que aportemos a ellas en forma de ahorro sistemático, para que cuando necesitemos recursos podamos obtener créditos. Sin embargo, algunas cooperativas asocian a una persona para que pida inmediatamente un crédito e incluso le financian el capital social que debe tener según estatutos para solicitar el crédito. También mantienen una lista de asociados especiales, que son solamente inversionistas, los cuales piden altas tasas de interés y no hacen otra cosa que aprovecharse de la cooperativa. Mientras estas cosas pasen, las cooperativas serán cada vez más vulnerables, porque pierden su razón de ser para convertirse en una entidad financiera cuyo fin es el lucro y no la ayuda mutua.

La Superintendencia General de Entidades Financieras.COOPEMEX no cayó en pocos meses. Su deterioro fue gradual. Claro, para llegar a esto tenemos que analizar los números porque la SUGEF no ha rendido un informe público de lo que sucedió. Tal vez lo hizo ante el cónclave de delegados que se llevó a cabo en el Museo del Niño en el que se decidió el destino de la cooperativa, pero SUGEF nunca ha explicado por qué su supervisión preventiva siempre ha sido un fracaso. Hace varios años, supuestamente con el afán de mejorar arrojó a la calle a decenas de funcionarios, pagó millones de dólares a asesores extranjeros, pero su papel sigue siendo el mismo. Llegar a hacer autopsias en vez de labores de salvamento. Además, cobran altas sumas de dinero por su participación en la intervención, lo que disminuye las sumas a recuperar por los inversionistas. Si bien es cierto, la ley les permite hacer este cobro. Cómo se puede tener moral para cobrar por una debacle que mi propia ineptitud o la de la institución en que trabajo, no ha podido evitar a tiempo?
La lista de fracasos de SUGEF es grande. En el Banco Germano Centroamericano, se mantuvieron funcionarios por mucho tiempo y sin embargo el banco fue saqueado ante sus propias narices. Sin embargo, se dieron cuenta cuando no había nada que hacer.
Otro fue el caso de la Cooperativa de Ahorro y Crédito de Entidades Evangélicas. Sus fondos desparecieron en préstamos a los directivos y en manos de un gerente inescrupuloso que se dedicó a lucrar con un proyecto de vivienda. También muchos pastorcitos simplemente no pagaron sus préstamos, incluso según se rumora uno de los que fue diputado y vocifera contra las uniones gays y que trató de sacar noventa millones del erario público por medio de una fundación que era de toda su familia. Hemos buscado en la Biblia, pero no hemos podido encontrar que será más pecado, si ser homosexual o ser ladrón.
El Banco Cooperativo Costarricense fue intervenido dos veces. En la primera en forma irresponsable se levantó la intervención sin saber ni siquiera en qué situación se encontraba el banco. En la segunda, el banco se cerró pero nunca se llevó a los tribunales a los culpables de la desviación de fondos públicos a las arcas del banco. Suponemos que fue porque la SUGEF recibió órdenes de las autoridades políticas del país. Incluso hace pocos meses Rodolfo Navas Alvarado Presidente del Consejo de Administración de BANCOOP en el momento de su caída devolvió al Banco Hipotecario de la Vivienda, por medio de un arreglo extrajudicial, trescientos millones de colones que le habían sido sustraídos por medio de una cooperativa fantasma que funcionaba paralela al Banco. Contra Navas, nunca se presentaron cargos. Debe recordarse que Navas fue diputado por el Partido Liberación Nacional y participó en la campaña electoral que llevó a la presidencia a doña Laura Chinchilla.
Luego vino el caso del Banco Federado y COOVIVIENDA. Cayeron estrepitosamente saqueados y en su caída casi se llevan en banda al Banco Hipotecario de la Vivienda que tuvo que honrar deudas por más de veinticinco mil millones de colones, provenientes sobre todo de COOVIVIENDA. Por variar la SUGEF hizo una autopsia del grupo y esta vez se llevaron a los tribunales a tres personas, dos de las cuales fueron condenadas a penas ridículas por lo que no pasaron ni un segundo en la cárcel.

LOS AUDITORES EXTERNOS:La Ley obliga a todas las entidades que captan recursos del público a presentar sus estados financieros auditados una vez al año. Por tanto, todas estas instituciones fueron auditadas por firmas que aún se encuentran en el mercado y lo que es más grave siguen auditando a entidades similares a las que se derrumbaron financieramente. No estamos haciendo cargos de negligencia sobre estas firmas, pero sería muy conveniente que el Colegio de Contadores Públicos, o el Estado si este no lo hace, revisaran la forma en que se emitieron dichos estados financieros auditados, y si hubo negligencia o complacencia por parte de esta firmas para ocultar a los inversionistas y asociados, la verdadera situación en que se encontraban estas entidades financieras.

Generalmente, cuando el inversionista recibe parte o la totalidad de la suma que creía perdida, se da por satisfecho y los culpables siguen impunes y muchas veces trabajando en actividades similares, una vez que el escándalo se ha olvidado. En el caso de COOPEMEX no debemos de dejar que esto ocurra. La investigación debe llegar hasta el final.

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