NUEVAMENTE DIARIO EXTRA DENUNCIA CORRUPCION ESTATAL

Si no hubiera sido por Diario Extra, los costarricenses no nos hubièramos enterado del inmenso negocio que se escondìa detràs de la inauguraciòn del Estadio Nacional de Costa Rica, donado por la Repùblica Popular de China.
Este periòdico se ha distinguido por dar espacio para que los costarricenses que no piensan como el gobierno, ni han metido sus sucias manos regalando nuestra estructura estatal para bien de unos pocos nacionales y de compañìas extranjeras. En el caso de la apertura de la telefonìa celular ha sido claro como la Superintendencia de Telecomunicaciones se ha prestado a presiones de intereses bastardos para subvencionar la interconexiòn a las compañìas extranjeras. El Presidente Ejecutivo del ICE Eduardo Doryan incluso iba a presentar una querella judicial, ya que se estaba despojando al ICE a favor de las compañìas extranjeras y luego, siguiendo quien sabe que instrucciones no lo hizo. Nos tomamos la libertad de reproducir el artìculo del señor Jaime Ordoñez donde se deja en CLARO el sucio negocio de la concesiòn TELEFONICALa columna de Jaime Ordóñez
De cómo usted y yo vamos a financiar a d. carlos slim y a telefónicaQuiero referirme a un caso que me parece, además de ilegal, inmoral. Como los niveles de corrupción de Costa Rica se acercan cada día más a los peores ejemplos de América Latina, y cada semana hay un caso nuevo que reta la imaginación, y la cleptocracia política se mueve cada día más a sus anchas y los altos dirigentes electorales más parecen tenderos y mercaderes fenicios (dicho sea lo anterior con perdón de los mercaderes y los fenicios, gente honorable quienes lucran sólo con lo privado, pero no con lo público), no creo que esta pequeña columna cambie absolutamente nada. Lo digo con tristeza. Hay mucho de domesticado y desinformado en nuestra población; hay mucho de mediocridad ramplona de tantos que, por temor o por acomodo, se callan, ocultan o se ponen una venda en los ojos; hay mucho opinador profesional complaciente y palaciego; hay mucho periodismo parcial, dependiente y chato.
En todo caso, allí va una vez más la denuncia que ya otros han hecho: Buena parte de la operación en telefonía celular privada –que ya ha sido adjudicada a las dos grandes empresas mundiales de comunicaciones (CLARO y Telefónica)– se montará sobre las redes públicas del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), empresa público estatal que los costarricenses hemos financiado con nuestros impuestos durante los últimos 40 años.- En sentido estricto, tanto Ud. (quien lee este artículo) como yo somos dueños de, al menos, una torre, parte del cableado y parte de la tecnología existente, de toda esa inmensa infraestructura valorada en varios cientos de millones de dólares, sino más. Una red y una institución que, hasta hace muy poco, estaba reconocida en América Latina como ejemplar, y con una de las mejores coberturas del Continente. Todos los costarricenses somos co-dueños de esa red, porque la hemos financiado con nuestros impuestos. Es un bien público.-

Pues resulta que la Superintendencia de Comunicaciones (SUTEL) dictó el 12 de noviembre de 2010 la resolución No. RCS-496.2010, la cual es, a mi juicio, totalmente ilegal, además de inmoral. Mediante esa resolución se fijaron tarifas de interconexión para usar la infraestructura de telecomunicaciones del ICE con subsidios, regalando prácticamente toda esa infraestructura que nos tomó medio siglo construir. Ni siquiera se cobró el costo real ni la tarifa promedio de interconexión internacional, la cual es de US$ 0,11 por minuto –de acuerdo a todos los informes internacionales de los años 2009 y 2010– sino que se fijó en un 400% menos, es decir es cerca de US$ 0,04 por minuto, es decir, la cuarta parte.
Repito: la SUTEL obligó al ICE a dar toda nuestra infraestructura pública en telecomunicaciones a menos de la cuarta parte del precio internacional, a un precio ridículo. Y en esta última semana ya sabemos a quienes vamos a subsidiar nosotros los costarricenses, dándoles casi regalada toda la infraestructura que construimos en los últimos 50 años. A las grandes empresas CLARO y Teléfonica. ¡Nadie sabe para quién trabaja! Y aclaro que no tengo nada contra D. Carlos Slim de CLARO, ni tampoco contra los distinguidos españoles dueños de Telefónica. Ellos están en su negocio. Contra quienes sí tengo algo personal, como dice Serrat, es contra sus socios-políticos-empresarios nacionales, malinchistas de última, dispuestos a vender la patria por un plato de lentejas

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LA VIDA Y MUERTE DE CARLOS ARGUEDAS

Carlos Arguedas, ecologista y sindicalista falleció de cáncer el pasado 31 de diciembre. Murió como consecuencia del veneno con que se fumigaba el banano de Mamita Yunai, y como mueren hoy muchos proletarios víctima de los químicos de la piña que se cultiva en nuestros países.
Pero antes de morir padeció bajo el poder de la Caja Costarricense de Seguro Social, institución inepta e insensible al dolor de los trabajadores. Obra de los reformadores sociales Rafael Angel Calderón Guardia, Víctor Manuel Sanabria y Manuel Mora Valverde, hoy convertida en rebatiña política, esquilmada por políticos ladrones y patronos defraudadores. Pensamos mucho para escribir sobre Carlos Arguedas, cuando llegó a nosotros un artículo de otro ecologista y luchador José María Villalta. Nos tomamos la libertad de reporoducir este artículo, que es el mejor homenaje que se puede brindar a Carlos Arguedas.

Ha fallecido el compañero Carlos Arguedas Mora. Trabajador bananero. Sindicalista. Luchador social. Dirigente comunal. Militante comunista y cristiano comprometido. Ecologista. Compañero entrañable, amigo querido y hombre bueno.

La noticia de su muerte el último día de 2010 nos ha dejado en medio de un revoltijo de sentimientos. Tristeza, rabia, esperanza.

Tristeza porque ha partido un compañero indispensable, que luchó todos los días por construir un mundo nuevo con justicia y dignidad para todos los seres humanos. Estuvo en la cárcel 22 veces por denunciar a los verdaderos ladrones, defendiendo los derechos de las y los trabajadores en las huelgas bananeras. Sufrió en carne propia el martirio del Nemagón. Soportó todo tipo persecución por hablar duro y claro por las comunidades sin voz que están siendo envenenadas por las piñeras. Carlos siempre amó al prójimo más que a sí mismo. Nunca pudieron comprarlo ni callarlo.

Rabia porque a Carlos lo mató tanta injusticia. Lo mataron las trasnacionales criminales que envenenaron su cuerpo como hicieron y hacen hoy impunemente con miles de familias humildes. Rabia al recordar que estos malditos se atrevieron a demandarlo penalmente por decir la verdad. Furia al pensar que la muerte de Carlos también es producto del deterioro que el capitalismo salvaje está provocando en nuestro sistema de seguridad social. Duele el alma recordar como la CCSS que tanto defendemos tuvo a este hermano digno y valiente deambulando por meses como un perro, de hospital en hospital, a la espera de una operación o, al menos, de alguien que le quite el dolor insoportable.

Esperanza porque fuimos muchos y muchas quienes tuvimos la dicha de conocer a Carlos en vida y compartir sus luchas. Sus luchas como obrero explotado, como miembro de una comunidad empobrecida, como hijo de la Madre Tierra. Y de Carlos aprendimos muchas cosas. Él tenía muy claro que no se puede ser ecologista coherente sin ser también sindicalista. Y viceversa. El tenía muy claro que la rabia nace del amor y que solo así es posible construir el socialismo, con amor a la gente y a la vida. Esperanza porque habemos muchos y muchas que tenemos el compromiso de seguir su ejemplo.

De ser así, a pesar de tanta rabia y tanta tristeza, Carlos Arguedas, el querido compañero y amigo, nunca morirá.

José María Villalta
1 de enero de 2011