LAS DEUDAS IRRECUPERABLES DE LA CAJA

Esta semana quedó conformada la Comisión de la Asamblea Legislativa que investigará la situación de la Caja Costarricense de Seguro Social. A la vez, quedó nombrada la Comisión que por parte de la Caja Costarricense de Seguro Social, ampliará el informe rendido por la Organización Mundial de la Salud. Esta vez esta última Comisión quedó integrada a gusto de la Casa Presidencial, o sea que no creemos que vaya a buscar culpables, sino soluciones de corto plazo para este grave problema.

Debido a la serie de limitaciones que tienen las Comisiones Legislativas, consideramos que ésta, a pesar de su integración, no servirá más que para ventilar un poco de la pestilencia que emana de esta institución y tal vez, para terminar de convencernos que la crisis que atraviesa en este momento la Caja, no surgió de un momento a otro. Con respecto a los culpables, somos todos nosotros. Para buscarlos, no tendríamos más que mirarnos en el espejo.

Todos nosotros hemos sido culpables de la forma poco acertada, por no decir indecente con que se ha manejado esta institución. Hemos visto esos casos y nos mantuvimos callados .Hemos recibido citas con especialistas a dos años plazo y solo una pequeña minoría ha recurrido a la Sala Constitucional para hacer valer sus derechos. Ahora los ineptos que manejan esta institución tratan de cobrar a la Sala, sus desaciertos financieros en su manejo o para decirlo más claro, sus actos corruptos que buscaban su destrucción. Por hoy vamos a analizar el papel que han jugado las sociedades anónimas en el saqueo a la Caja Costarricense de Seguro Social.

 La evasión de las sociedades fantasma:

 Uno de los aspectos por los que muchas de las deudas de la Caja son incobrables es precisamente porque se permitió la inscripción como patronos a sociedades fantasmas. Este artificio fue usado por empresas constructoras, universidades privadas y otros. El procedimiento es sencillo. Se compra a un notario una sociedad ya creada, con una junta directiva de testaferros se le dota de un domicilio legal y se contrata al personal. Esa empresa le vende los servicios profesionales a otra, por ejemplo, en la lista de empresas que tenemos en nuestro poder, aparece Administradora Docente del Cerro S.A., la cual durante muchos años le vendió los servicios de personal administrativo y docente a una universidad privada. Esta empresa no tiene activos y la universidad privada, verdadera evasora de la Caja, saldrá libre de cualquier cargo que se haga contra ella. La forma de combatir esta evasión es muy sencilla. Reformar la Ley de la Caja, en el sentido de que cuando una sociedad contrata los servicios profesionales de otra, debe velar porque los empleados se encuentren en planilla. Caso contrario, será corresponsable de los perjuicios causados a la Seguridad Social. Las solución es fácil, pero dudamos que se haga porque los intereses involucrados son muchos.

Las sociedades en Quiebra:

 Varias de las sociedades que aparecen en la lista de morosos son sociedades que hace varios años se declararon en quiebra. Sería interesantes averiguar si los funcionarios de la Caja, responsables del cobro a estas instituciones, hicieron alguna gestión para recuperar las deudas que estas tenían con la Caja. Si lo hicieron y no se recuperó nada, estas deudas deben ser liquidadas de inmediato, porque tenerlas registradas y lo más grave, seguir registrando intereses y multas sobre sumas irrecuperables, podría constituir una manejo ilícito de información financiera, para esconder el verdadero estado de la entidad. Ahora, si los funcionarios de la Caja no hicieron absolutamente nada, y no se presentaron a la quiebra a reclamar los intereses de la Caja, son responsables de incumplimiento deberes y deben responder de sus actos ante los Tribunales de Justicia. También si se determina que los ciento ochenta y cinco mil millones de colones que aparecen como cuentas por cobrar, contienen registros de operaciones irrecuperables y son obra de la contabilidad creativa, la División Financiera deberá de dar cuenta de estos actos.

 Las sociedades de políticos y familiares:

Hace pocos meses se determinó la falta de interés de la Caja Costarricense de Seguro Social en cerrar las empresas propiedad del político social cristiano, Ramón Aguilar Facio. Fue por las gestiones de un ciudadano particular que los funcionarios de esta institución se vieron casi que obligados a proceder al cierre de Funeraria Montesacro y Funeraria Polini, También entre la lista de empresas morosas aparece una de la cual es accionista un hermano del político Marco Vinicio Ruiz. Hoy nos han informado que, según se rumora, la nueva Ministra de Salud también es patrona morosa. Sería interesante que alguien hurgara esta lista y diera a conocer al país, los nombres de los políticos que, escudados detrás de la fachada de una sociedad anónima han procedido a defraudar a la Caja Costarricense de Seguro Social. Repetimos, la culpa es de todos nosotros, debemos seguir denunciando, para que este icberg de corrupción, del que apenas conocemos una pequeña parte quede por fin al descubierto.

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LA DIGNA ACTITUD DE MARIA LUISA AVILA

Cita don Álvaro Madrigal, en su columna De Cal y Arena, publicada en el Diario La República, una conversación sostenida entre don José Figueres Ferrer y varias figuras reaccionarias de Costa Rica. La conversación se lleva a cabo poco después de los hechos bélicos de 1948. Dijo Figueres

 

Aún con el eco de los últimos disparos flotando en el aire, llegaron a visitarme representantes del periódico La Nación, es decir de los intereses conservadores y reaccionarios del país, don Ricardo Castro Beeche, Lic. Francisco Jiménez, don Fernando Lara Bustamante y don Sergio Carballo, que ya partieron de este mundo. Llegaban a saludar al soldado victorioso. Entonces, envuelta en frases equívocas y sibilinas, me hicieron una propuesta que en el fondo era muy simple, que se eliminaran las Garantías Sociales, el Código de Trabajo y el Seguro Social. Llegaron a decirme, sin ambages, que en nuestra propaganda de guerra hubiéramos estado mintiendo en cuanto al mantenimiento de las llamadas conquistas sociales, pero que ahora, ganada la guerra, deberíamos tener en cuenta que la guerra se había hecho para eliminar todas esas leyes sociales. Las fuerzas que ellos representaban, me darían todo el apoyo que podía suministrar el gran capital y la prensa, para que me quedara con la Presidencia de la República, desconociendo la elección de don Otilio Ulate. Con firmeza rechacé  como antipatrióticas las proposiciones que me  hacían, como si  fuera un politiquero dominado por la lascivia del poder.

Esta cita la hace don Álvaro, precisamente al inicio de un comentario sobre la situación que atraviesa la Caja Costarricense de Seguro Social y la consideramos muy oportuno. Porque la lucha por privar a los trabajadores de sus derechos, aún perdura, lo único que han cambiado son los métodos, ahora mas sofisticados  aunque no menos sucios.

En ese momento los representantes de la burguesía nacional trataron de convencer a Figueres de que terminara con las garantías sociales, para de esa forma abaratar los costos de producción, aunque fuera a costa de la salud de los ciudadanos. Pero, el revolucionario Figueres les resultó güero.

Hoy, bastantes años después sus sucesores quieren terminar con la seguridad social, no solamente porque esto significaría un abaratamiento de los costos de sus empresas, sino porque la salud se ha convertido en un negocio de unos cuantos. Por eso, los gobiernos neoliberales se han encargado de destruir la Caja, por medio de la evasión de las cargas sociales y el debilitamiento de sus estructuras, lamentablemente, en algunos casos, con la complicidad de sus propios empleados.

Afortunadamente, así como en 1948, Figueres se opuso a los intereses bastardos de los poderosos, ayer con su renuncia la Ministra de Salud María Luisa Ávila, demostró, que aunque son especie en vías de extinción, aún quedan funcionarios públicos que prefieren renunciar a sus puestos, antes que plegarse a medidas cuestionables, aunque provengan de la Presidencia de la República.

La idea de doña María Luisa de intervenir la Caja, consideramos que es la más acertada. Era efectuar una cirugía mayor a una enferma que a los setenta años de su fundación se encuentra carcomida por el cáncer de la corrupción y de la ineficiencia.

Sus problemas no son solamente financieros. El sistema de salud costarricense debe de ser reestructurado, para que brinde un servicio humano y oportuno. Programar intervenciones quirúrgicas a personas que necesitan atención inmediata para entre cinco años, no creemos que sea un problema financiero.

El que la Ministra Ávila no se haya plegado a tapar los graves problemas sanitarios de los quirófanos del Hospital San Juan de Dios, sino que haya ordenado el cierre de estos cucaracheros, no nos parece tampoco que sea un problema de finanzas.

Pero al final, lamentablemente se impuso la tesis de la señora Presidenta de la República. La creación de una comisión nombrada por la propia Caja y con ex directivos de la misma institución

En un país donde se nombran comisiones para resolver todos los problemas y que al final no se resuelve ninguno, la creación de esta Comisión totalmente sesgada a favor de los intereses de los directivos de la Caja, nos parece buscar una solución pasajera, que no evitará que la Caja se siga destruyendo. Bueno, al final parece que eso es lo que se busca. Se equilibrarán las finanzas de la institución para terminar el año y los problemas internos continuarán, hasta que los tumores tratados con aspirina la aniquilen.

Por eso nos parece valiente y franca la actitud de doña María Luisa. Según se rumora ya ella había manifestado en forma privada que le daba vergüenza pertenecer a este Gobierno. Creemos que tiene razón. Veamos por qué.

En la misma conferencia de prensa, la señora Presidenta de la República hizo un elogio a la ineptitud de su ex canciller René Castro, al que removió a otro Ministerio. No por inepto, no por haber entregado cobardemente el país a los intereses de Daniel Ortega y del mercenario Pastora, no por haber llenado la Cancillería de paga banderas, sino porque sus grandes dotes debían ser aprovechados en otro Ministerio.

Esta forma que ha tomado la Presidenta Chinchilla de enaltecer y premiar a los ineptos que no han dado la talla en su gobierno y buscarles otros puestos, le debe dar vergüenza a cualquiera que tenga un poco de dignidad. Por eso doña María Luisa hizo muy bien en irse.

Muchas veces hemos dicho que Abel Pacheco ha sido el Presidente más inepto en toda la historia del país. Estas actitudes de doña Laura Chinchilla, nos dan la impresión que en el 2014, vamos a tener que comernos nuestras palabras.

 

QUEREMOS A LOS CULPABLES DE LA CRISIS DE LA CCSS

El problema de la Caja Costarricense de Seguro Social no es nuevo. Lo anunció a su debido tiempo Rodrigo Arias López ex funcionario  del Departamento Actuarial. En su informe, elaborado hace varios años, Arias López dejó establecido que el único asegurado que era superavitario para la Caja era el asalariado y que los demás sectores, sobre todo los asegurados por cuenta del Estado, dejaban déficit a la Institución. La respuesta de las autoridades de la Caja en ese momento, fue la esperada. Arias López fue víctima de una persecución feroz. Su computadora fue revisada por las autoridades de la Caja  su voz callada y sus derechos constitucionales pisoteados.

No parece lógico hacer esto, a un funcionario que estaba buscando el beneficio de la Institución y que anunciaba con tiempo para resolverla, la crisis que hoy enfrentamos. Pero, en Costa Rica, todo lo que tiene que ver con corrupción es lógico.

Desde hace varios años, la mafia de la medicina privada ha buscado despedazar la Caja Costarricense de Seguro Social, para que su nicho de mercado sea cada vez más grande.

Vemos como las clínicas privadas son hoy hospitales de dimensiones monumentales para nuestro país y como proliferan los consultorios privados, muchas veces atendidos por los médicos de la misma Caja, alrededor de los hospitales. Por tanto, a lo que nos enfrentamos hoy es a una conjura para terminar con la Caja, o al menos para quitarle la clase que la mantiene.

La respuesta del gobierno, surge de una voz de alerta supuestamente dada por la Auditoría Interna ante lo que uno se pregunta. Desde hace cuántos años el señor Hernández Castañeda ocupa el puesto de Auditor Interno de la Caja?. Entonces, en los años anteriores o bien guardó silencio o sus denuncias no fueron oídas. Si esas denuncias no fueron atendidas por la Junta Directiva de la Caja, entonces el señor Hernández Castañeda, debió de haber acudido a la Contraloría
General de la República y no guardar silencio hasta que fuera tarde. Si no las hizo a tiempo, debería tener la decencia de renunciar.

La respuesta del Gobierno ante la crisis ha sido la esperada. Primeramente la Junta Directiva de la Caja nombró una comisión, que como no fue del agrado de la Presidenta de la República, por lo cual fue disuelta. Se llamó a expertos de la Oficina Panamericana de la Salud, para que dijeran lo que todos sabíamos y lo más grave,  como dice Arias López, para hacer creer que la crisis viene de dos años para acá y tapar a los corruptos que han destruido la Caja. Ahora se ha nombrado otra Comisión, seguramente que si es del gusto de la Presidencia de la República, para que estudie las medidas a tomar para combatir los disparadores del gasto.

Es cierto que en el gobierno del presidente Arias, los gastos de la Caja se dispararon de manera astronómica, lo que le costó el puesto de Presidente Ejecutivo del ICE, al entonces Presidente de la Caja Eduardo Doryan Garrón, pero dejar las cosas ahí, y no ir más atrás es tender un manto de olvido sobre los corruptos que comenzaron a destruir la Caja, por medio de una privatización solapada.

Primeramente se firma en 1998 un convenio con el Ministerio de Salud, por medio del cual, la Caja Costarricense de Seguro Social, absorbe a gran parte de los funcionarios de este Ministerio y comienza a pagarles el sueldo, con la promesa del gobierno de reintegrarle esas sumas a la Caja. Esta es una de las primeras irregularidades. Si el gobierno de ese entonces quería desmantelar al Ministerio de Salud, por qué no despidió a los empleados, pagó sus liquidaciones laborales y, si la Caja los necesitaba los contrató como empleados nuevos? Por qué las altas autoridades de la Caja aceptaron un trato, a toda costa inconveniente para la Institución? Los que esos hicieron deben dar cuenta a los asegurados de este desafuero.

Luego viene la contratación de servicios al sector privado. La Caja deja de invertir en equipo y remite a los pacientes a clínicas privadas que adquieren el equipo y lo pagan con el dinero que les pagaba la Caja, por la remisión de los pacientes. En este momento, estos hospitales y clínicas privadas tienen el equipo y la Caja debe de comprarlo o seguir con estos contratos leoninos. Quienes firmaron estos contratos deben de dar cuenta de su actuación  a todos los asegurados.

Otro de los factores que ha esgrimido el gobierno para no pagar a la Caja, es que dice que hay diferencias abismales entre los saldos de las Cuentas por Cobrar al Gobierno que tiene la Caja y las que tiene el propio gobierno. Hasta donde tenemos entendido, durante más de veinte años, la Caja ha auditado sus estados financieros , por firmas externas. Qué han dicho estas firmas externas de esas diferencias? Las han señalado y la Caja no ha hecho nada por conciliarlas o simplemente han callado por ineptitud o para quedar bien con quienes los contratan. Tanto el Departamento Financiero de la Caja, como estas firmas contables, deben también una explicación a los asegurados.

Finalmente, doña Laura Chinchilla ha tomado en el problema de la Caja una posición que deja mucho que desear. No es firmeza decir un día que no se trata de buscar culpables y dos días después indicar lo contrario. No es honesto, tomarnos a los asegurados como rehenes, cuando dice que el pago de las deudas del Estado con la Caja, están sujetas a la aprobación del plan fiscal.  Doña Laura, usted no conoce las necesidades del pueblo, usted no sabe lo que es sentirse enfermo y necesitar una intervención quirúrgica o un simple examen médico y tener que esperar dos años para ser atendido, o tener que recurrir a un préstamo usurario, para pagar a la medicina privada. Cuando su esposo se accidentó, usted no tuvo problema en llevarlo al Hospital Cima, donde no tuvo que hacer fila para que lo atendieran.

Los asegurados que cada quincena vemos rebajado nuestro salario con las cuotas obreras de la Caja, no estamos pidiendo favores. Estamos pidiendo que se nos brinde un servicio que hemos pagado durante muchos años. No estamos dispuestos a subvencionar el seguro de los indigentes, de los privados de libertad y de los extranjeros, con nuestros fondos. Para eso está el Estado y si éste no cumple, no es problema nuestro.

Tampoco estamos dispuestos a un aumento de cuotas, hasta tanto la Caja no se ordene y los culpables de su debacle sean llevados a los tribunales a recibir penas de verdad. No castigos simbólicos como los del fraude CAJA- FISCHEL.

Recuerde doña Laura. EN LA CAJA NO FALTA RECURSOS ECONOMICOS, EN LA CAJA SOBRAN SERVILES, INEPTOS Y LADRONES.

NO DEJEMOS QUE NOS ROBEN LA C.C.S.S.

LA GENTE NO DEBE TEMERLE AL GOBIERNO, EL GOBIERNO DEBE TEMERLE A LA GENTE

El Diario La República en su edición del 4 de julio de 2011 publica un artículo titulado “CAJA en quiebra… morosos campantes”, en el que se refiere a la situación caótica que atraviesa la Caja Costarricense de Seguro Social, sobre todo en el área de salud, la cual según ha indicado la Auditoría Interna de la Caja, en este momento no cuenta con recursos para seguir operando normalmente.
Eso se ha reflejado en las largas filas de espera y la pésima atención que se está dando en algunos sectores de la institución.
La situación que atraviesa la Caja no es nueva. Durante mucho tiempo, la evasión de las cargas sociales, por medio de sociedades anónimas paralelas, efectuada por algunos patronos, se ha convertido en un deporte practicado por muchos empresarios en Costa Rica, ante la pasividad de la Caja. A la fecha en muchos casos hay personas que no pueden pensionarse, debido a que sus patronos durante mucho tiempo evadieron sus obligaciones con la seguridad social.
Pero lo más grave ha sido la forma en que el gobierno, sin importar el partido que se encuentre en el poder, ha usado la Caja para hacer demagogia.
La atención a indigentes, presidiarios y otros:
Estamos de acuerdo en que los indigentes deben de ser asistidos por el Estado, y que la salud es un derecho universal. Pero, lo que no podemos compartir, es que esto se use para hacer politiquería barata, porque simplemente el Estado no paga los servicios que estos reciben. Entonces, sobre quienes recae el costo de esta atención? Sobre los trabajadores que pagan religiosamente sus cuotas, ya que los servicios que reciben se ven deteriorados porque hay otros que no pagan por percibir esos mismos servicios. La suma que el estado debe a la Caja en este momento por este tipo de atenciones, alcanza casi los ochenta mil millones de colones.
La contratación privada:
A falta de recursos para invertir en equipo médico, la Caja se ha visto obligada a contratar servicios con clínicas privadas, a veces a un precio fuera de mercado. Esto ha servido para que más más de uno haya logrado montar su propio y lucrativo negocio de salud, con los fondos que recibe por los servicios que le compra la Caja y ahora se encuentra preparado para brindar a quienes puedan pagarlos, los servicios que la Caja no puede prestar a tiempo. Mientras muchas instalaciones de la Caja, pueden ser cerradas por insalubres por el Ministerio de Salud.
Los empleados del Ministerio de Salud:
Cuando el estado costarricense, al imponer el modelo neoliberal impulsado por el Partido Liberación Nacional y el Partido Unidad Social Cristiana, implantaron la política de dejar convertidos a algunos ministerios en cascarones, en los años noventa el turno le tocó al Ministerio de Salud. Lo lógico, si querían despedazarlo, era que desembolsaran los fondos necesarios, para despedir a los empleados que según ellos sobraban. Pero, lo que hicieron fue crear un maquiavélico sistema para no solo no desembolsar esos fondos, sino para que los asegurados pagáramos esa reestructuración. Le trasladaron los empleados a la Caja, en el entendido que el Ministerio de Salud, le seguiría haciendo frente a esos salarios. Entonces, lo que hace la Caja es pagar a esos empleados y registrar esas sumas como una cuenta por cobrar al Estado. Pero, por variar, el Estado lo que hace es no pagar esas sumas. A la fecha el monto que adeuda el Estado por este convenio asciende aproximadamente a ciento ochenta y cinco mil millones de colones.
El Estado Moroso:
El estado debe pagar a la Caja por dos conceptos. Por el de colaboración al sistema de seguridad social del país un 0,25% de todas las planillas de empresas públicas y privadas y trabajadores independientes y por concepto de patrono como tal. A la fecha, según los números publicados por el Diario la República, el estado costarricense adeuda por ambos conceptos a la Caja, la suma de ochocientos cuarenta millones de dólares. Entre los ministerios morosos aparecen el de Educación Pública, Trabajo, Agricultura y Ganadería, Obras Públicas y Transportes, Justicia, Relaciones Exteriores y Ministerio del Ambiente.
Los grandes ganadores:
El mismo artículo citado indica quienes son los grandes ganadores con el caos económico que atraviesa la Caja. Las empresas aseguradoras y el servicio privado de salud.
Cuando se discutía el TLC, en varias oportunidades expresamos que el gran perdedor con la apertura de seguros, no sería el Instituto Nacional de Seguros, sino la Caja. Ante la pésima atención que brinda esta institución, las personas de clase media hacia arriba, buscarían adquirir pólizas de gastos médicos, para ser atendidos por el sector privado de salud. Lógicamente, esto incrementaría la evasión de las cargas sociales, porque para qué se va a pagar dos veces por el mismo servicio?
Con respecto al negocio privado de la salud, el auge de este sector salta a la vista, Veamos como han proliferado las clínicas privadas y como las tradicionales, han construido inmensos edificios, para atender a su cada vez más abundante clientela. Y esta clientela no está formada por millonarios, ni por extranjeros. Muchos de ellos son costarricenses que deben hacer grandes sacrificios para pagar sumas millonarias para pagar esos servicios. Cuando se ve sufrir a un familiar, o más cuando su vida está en peligro, porque la anhelada cita médica se la dan con dos años de atraso, no queda más que recurrir al endeudamiento para llenar esta necesidad, y todo simplemente porque la Caja no puede prestar el servicio en forma oportuna.
Cuál es la salida?
Una de las salidas que se está proponiendo es incrementar las cuotas obrero patronales, para sacar a la Caja del problema financiero. No estamos de acuerdo y nunca estaremos de acuerdo. Por qué tenemos que pagar los asegurados y los patronos que si cubren las cuotas, los actos de un estado ladrón y de otros patronos explotadores e inescrupulosos.
No, la salida está en la lucha. El servicio que brinda la Caja no es gratuito, lo estamos pagando mes a mes y la institución tiene la obligación de brindarnos los servicios en forma oportuna, eficiente y decente. Tampoco los asegurados debemos dejar que nos tomen como rehenes para pasar un paquete tributario impopular. El Estado debe pagar y ya, las sumas que le debe a la Caja. Si la sangre corre, que corra. No podemos perder el derecho a la salud por la pasividad de todos nosotros.

EL INMORAL AUMENTO A LOS DIPUTADOS COSTARRICENSES

La Asamblea Legislativa que tomó posesión el 1 de mayo pasado, parece que va a ser aún más mala que la anterior. A pesar de que el país estuvo huérfano de leyes durante cuatro años y que las pocas que salieron fueron verdaderos monumentos a la estupidez, cuarenta y cinco de los legisladores actuales tuvieron como prioridad aumentarse sus salarios para llegar a ser los legisladores mejor pagados de América Central.

Quien ha encabezado este movimiento ha sido aparentemente la Jefa de Fracción de Liberación Nacional Viviana Martín quien ha dado argumentos que causan desprecio. Veamos algunos de los argumentos que han dado ella y su séquito de vampiros del erario público.

Desde 1998 los diputados no reciben un aumento.

Esto es falso, porque la  misma ley que aprobó los aumentos en ese momento estableció un aumento automático del 5% cada seis meses, por tanto los salarios de los diputados han ido aumentando más que los del resto de los trabajadores y trabajadoras del país, sin siquiera tener que solicitarlo.

Los diputados no tienen derechos laborales:

Y por qué habrían de tenerlos? Ellos son nombrados por un periodo de cuatro años. Muchos que trabajan con el Estado o en la misma Asamblea Legislativa piden permiso y luego de terminar su periodo vuelven al puesto en que siempre han estado nombrados. Además, tampoco tienen obligaciones. Acaso un diputado puede ser despedido cuando falta sucesivamente a sesiones o comete actos contra la moral y las buenas costumbres.

No debe pasarse por alto que algunos aprovechan para subir sus modestas pensiones de educadores a cifras astronómicas, como hicieron hace cuatro años los hermanos Salas, entre otros.

Además bien lo dijo el diputado José María Villalta, quien es uno de los pocos que se opone a esta inmoralidad. A nadie se le puso una pistola en la cabeza para llegar a la Asamblea Legislativa. Todavía está fresca en la mente de los costarricenses, la imagen de estos vividores cuando mendigaban los votos para llegar a la Asamblea Legislativa, Será que no sabían en este momento lo que ganaba un diputado?

Después del aumento, podrán dedicarse solamente a legislar, ya que no podrán ejercer sus profesiones liberales.

A confesión de parte, relevo de pruebas. Esto pone de manifiesto lo que ya muchos sabíamos. Muchos diputados siguen atendiendo sus negocios personales desde la Asamblea, usando los recursos y el personal de este poder de la República, lo que es una inmoralidad. El que es inmoral no cambia porque se le pague más. Tampoco este aumento evitará el tráfico de influencias en negociados y nombramientos en puestos públicos que se maneja desde la Asamblea Legislativa. Tampoco evitará que mientras los costarricenses estamos a merced del hampa porque el Ministerio de Seguridad Pública no tiene unidades policiales, una corrupta diputada tome una avioneta de este Ministerio y se traslade a Liberia, no a recoger un pasaporte como dijo cínicamente, sino para participar en una Asamblea Cantonal de su Partido y forzar la elección de un testaferro como candidato a regidor por Liberia.

Si son indecentes las posiciones de los diputados, más lo son las de sus partidos.  No vamos a analizar a Liberación Nacional ni a la Unidad, porque esta ha sido la cuna de los vampiros del Estado durante los últimos veinte años, pero si hay partidos de los llamados emergentes que han dejado mucho que desear.

El Movimiento Libertario, que se presentó como la mano fuerte de la oposición, no  fue otra cosa que una trampa urdida por el neoliberalismo costarricense para atraer votos de personas opuestas a Liberación, partido con el cual terminaron repartiéndose puestos en las comisiones legislativas y aparentemente hasta puestos en Juntas Directiva de instituciones autónomas. No sabemos si en el pacto que firmaron iba incluido también el inmoral aumento.

Otra decepción fue el Partido Accesibilidad sin Exclusión. Su dueño Oscar López al mejor estilo de Calderón dejó a su esposa cuidándole la curul, para volver dentro de cuatro años, bajo el pretexto de que protegen a las personas con discapacidad. Lamentablemente los insultos que le gritó el ex diputado Láscarez a Oscar López, sobre que era un vividor de las clases más necesitadas resultaron ser ciertos.

Pero lo más asqueroso lo constituyen los dos partidos evangélicos. Jesús mientras vivió en la tierra nunca tuvo bienes. Cuando murió su ropa fue echada a suerte entre sus verdugos. Pero uno de los que se dicen sus representantes justifica el aumento diciendo que lo necesita para compararse los trajes que necesita para asistir a las sesiones de la Asamblea Legislativa. Hablan también de que lo usarán para los diezmos y ofrendas. Por favor no sean hipócritas. Roben, saqueen el erario público, pero no usen el nombre de Dios para eso.

En cuanto al pastor Avendaño recordamos cuando se subió en señal de protesta en el Monumento Nacional y luego no quiso pagar los recursos que gastó la Cruz Roja Costarricense en atender esa payasada. Por el bien del país y de la religión que dice que profesa, repita su protesta. Pero esta vez, súbase en la estatua de Juan Santamaría y empálese con la tea.

Sin embargo no hay que generalizar. El Partido Acción Ciudadana y el Frente Amplio no están de acuerdo con este insulto a un pueblo en el que el 20% gana menos del salario mínimo de subsistencia. Donde una gran parte no goza de garantías sociales o que en el futuro tendrán pensiones de hambre debido a la inmensa defraudación que hacen los patronos a la Caja Costarricense de Seguro Social.

Estos doce diputados ya han anunciado que no mancharán sus manos con este robo al erario público.

A pesar de ser inmoral este aumento será pronto ley de la República porque la  mayoría manda. Sin embargo todavía los costarricenses estamos a tiempo de detener este latrocinio. Debemos manifestarnos ante la Asamblea Legislativa y demostrarles a estos vividores que no van a seguir constantemente jugando con nuestra hambre y  nuestras necesidades.

Queremos finalmente citar las palabras del ex presidente Julio Acosta García, quien fue el primer presidente electo después de la dictadura del traidor Federico Tinoco Granados. Hubo gloria en la actitud asumida por los que se enfrentaron al déspota? Pues entonces no hay paga en dinero. Hubo paga? Entonces no hay gloria, que no se puede servir a dos señores. Si hay paga. Quien ofrenda la vida? Lo único que invita a la muerte es el ideal. Si este huye, sólo se oye el masticar de las mandíbulas de Sancho y entre ese ruido misérrimo, no se pueden alzar los pilares de la Patria.

Hoy, casi cien años después de pronunciada esta frase, la foto del déspota cuelga en el Salón de Expresidentes y cuarenta y cinco vividores preparan sus cerdunas mandíbulas para triturar los recursos del pueblo costarricense.

SALVEMOS A LA CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL

Uno de los logros de los que se ufana el Partido Unidad Social Cristiana, durante la campaña política  es el haber logrado en la década de los cuarenta las Garantías Sociales para los trabajadores costarricenses.

Por Garantías Sociales podemos entender el Código de Trabajo y la fundación de la Caja Costarricense de Seguro Social. El darle todos los méritos de las Garantías Sociales al Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia es históricamente injusto, porque en ellas intervinieron también la Iglesia Católica representada por el arzobispo de San José, Víctor Manuel Sanabria Martínez y el Partido Vanguardia Popular con Manuel Mora Valverde. Esto le dio el apoyo al Dr. Calderón Guardia para poder aprobar estos beneficios para los trabajadores, porque de haberlo hecho solo lo más seguro hubiera terminado como Zelaya en Honduras.

Después vino la Revolución de 1948, el triunfo del ejército de José Figueres Ferrer y la Asamblea Constituyente  de 1949. El sueño de la burguesía era que Figueres aboliera las Garantías Sociales pero hay que darle el mérito de que en una forma visionaria no solo mantuvo estos derechos de los trabajadores, sino que después en sus gobiernos fundó instituciones  que  vinieron a darle al país la paz social que le permitió no estar inmersa en los conflictos armados que sacudieron  otros países de América Central  durante las décadas de los setentas y parte de los ochenta.

Sin embargo, estas instituciones y estos logros se han ido perdiendo poco a poco, precisamente mientras gobernaban el país los partidos que en campaña política se vanaglorian de logros que ellos han prostituido.

El Código de Trabajo es hoy un documento decorativo en muchas empresas, donde debían usarlo en los servicios sanitarios y la Caja Costarricense de Seguro Social, es un nido de corrupción e ineficiencia que atenta contra los asegurados y aseguradas. El Ministerio de Trabajo es un ente tan ineficiente que don Francisco Morales, Ministro de Trabajo del gobierno de Arias, prefirió salir de él por la puerta de atrás con el pretexto de buscar una diputación en un puesto inelegible.

Por su parte altos dirigentes del Partido Unidad Social Cristiana han sido condenados en primera instancia precisamente por desfalcar fondos de la Caja.

La Caja y la apertura de seguros:

Cuando por medio del Tratado de Libre Comercio, se dio la apertura de los seguros, mucha gente creyó que era un golpe contra el Instituto Nacional de Seguros. Nosotros consideramos que el golpe fue más bien contra la Caja Costarricense de Seguro Social. Veamos por qué,

La Caja es un régimen solidario, mantenido por los que más tienen a favor de los que menos tienen. Debido a la pésima atención que brinda la Caja la tendencia entre muchas personas de la clase media alta y alentada por sus patronos  se ha hecho costumbre evadir su pago, reportando sumas ridículas a sus altos ejecutivos. Muchas empresas extranjeras venden seguros de salud que le permitirán a las personas que tienen la capacidad de pagarlos, ser atendidos en clínicas y hospitales privados. También venden seguros de vida que después de ciertos años se transforman en regímenes de pensiones, Por tanto, la Caja, con su pésimo y corrupto servicio será cada vez menos necesaria para quienes por sus ingresos pueden mantenerla, quedará solo para las personas de más escasos recursos y su quiebra económica será inminente.

La refundación de la Caja:

A pesar de su pésimo servicio, a pesar de los biombos y sus listas de espera, la Caja Costarricense de Seguro Social debe de salvarse y la única forma es la refundación de la misma. Debe sacudirse desde sus cimientos y dejarla en manos de los funcionarios honestos que creen en ella y no de aquellos que la usan para llevar a los pacientes a sus consultorios o clínicas privadas, de funcionarios administrativos ineptos y de inspectores complacientes,  Por eso creemos en la refundación de la Caja por la que lucha el Partido Frente Amplio.

Esta refundación puede resumirse en las palabras del diputado José Merino del Río que a continuación citamos:

El Frente Amplio piensa que lo que hay que hacer es una refundación de la Caja Costarricense de Seguro Social para que regrese a su espíritu primigenio de servir al país, para que se acaben los biombos, para que los costarricenses sean atendidos con dignidad y no tengan que ir a pagar a las consultas privadas cuando no tienen ni siquiera para poder comer, esos son los problemas que hay que atacar en una campaña… A mí me importa, francamente, un carajo el debate de qué va a pasar con la Caja en el año 2025, cuando hoy no está funcionando al servicio de la mayoría del pueblo de Costa Rica que la necesita, y eso es lo que hay que solucionar ahora y es una responsabilidad que tiene este gobierno y que no la puede posponer para planes de desarrollo…”

Salvemos a la Caja. Aún estamos a tiempo.

LA LUCHA DE SARDINAL ES JUSTA

La legitimidad de la lucha de los vecinos de Sardinal contra el proyecto del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillado, que pretende imponerles un acueducto donado por empresarios privados, se vio reforzada por el informe del SERVICIO NACIONAL DE AGUAS SUBTERRANEAS, RIEGO Y AVENAMIENTO, el cual indica dos aspectos sumamente importantes. Que el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillado realizó estudios insuficientes al requerido para evaluar el efecto de la explotación intensiva del acuífero por medio del establecimiento de un campo de pozos, y que al no haber información suficiente sobre el impacto  que tendrá el acueducto en los acuíferos de Sardinal, se pone en peligro la sostenibilidad en calidad y cantidad de agua en ambos acuíferos (El Coco y Ocotal).
Este informe, el cual esperamos sea acogido por la Junta Directiva de SENARA, dejó en claro la forma irresponsable en que A Y A, institución creada por ley para llevar agua potable a los costarricenses,  o bien como se ha plegado a los intereses de los grandes hoteleros y desarrolladores de Guanacaste.
Pero, sin quitar méritos, que los tienen de sobra, a los habitantes de Sardinal, en esta lucha no han estado solos. Han contado con el apoyo a nivel nacional de organizaciones, personas comprometidas y los Comités Patrióticos, quienes se han hecho presentes en Sardinal, para apoyar esta lucha de reivindicación de la dignidad nacional.
Los Comités Patrióticos, que nacieron espontáneamente, durante el proceso de lucha contra el TLC, han tenido como característica su auto sostenibilidad económica, su voluntad inquebrantable de no ser usados como instrumentos de los políticos aprovechados y su valor encomiable de seguir diciendo NO AL MIEDO, a pesar de la campaña de difamación que se ha lanzado contra ellos. Son los mejores exponentes de la democracia y la participación ciudadana, por lo que se han convertido en una pesadilla de los politicastros que nos han gobernado durante los últimos veinticinco años, quienes primero han esquilmado las instituciones que son conquistas populares, por medio del saqueo sistemático de sus recursos, como las negociaciones de ALCATEL, el préstamo finlandés, el Fondo de Contingencias Agrícolas, los lotes del IDA para funcionarios y políticos, los Certificados de Abono Tributario, las quiebras de BANCOOP y el Grupo Fedecrédito y luego no han dudado en entregarlas a intereses bastardos.
Estos políticos dicen creer en la democracia, pero en aquella hecha a su medida. Aquella representada por una farsa electoral que se realiza cada cuatro años y en la que un pueblo domesticado, escoge cual grupo de ladrones lo va a gobernar en el período siguiente. Pero, cuando el pueblo investiga, se organiza y empieza a razonar, es un peligro para ellos. Porque la democracia es el gobierno de las mayorías y como los desposeídos cada vez son más que los ricos, la permanencia de estos vividores en el gobierno peligra.
Por eso no deben sorprendernos las declaraciones de Rodrigo Arias en las que culpa a la extrema izquierda del país (léase Comités Patrióticos), de la oposición y actos violentos llevados a cabo en SARDINAL. Estas declaraciones, fruto de la desesperación de no haber podido satisfacer los intereses de sus socios y contribuyentes en campañas políticas, son irrespetuosas para los luchadores del SARDINAL. Ante esto GADI AMIT, uno de los dirigentes de la lucha por el agua,  manifestó:
A mi me enseñaron que los insultos no hay que responderlos porque uno se rebaja, pero eso sí es un menosprecio para la gente de SARDINAL, los vecinos de la zona y para un montón de gente, de comités patrióticos, muchos periodistas y todo tipo de funcionarios públicos que han constatado las irregularidades, la misma Municipalidad que ordenó paralizar las obras, si esos son extremistas de izquierda, parece que la extrema izquierda en el país es muy grande.
Para nosotros, las declaraciones de Rodrigo Arias, lo que hacen es retratar de cuerpo entero lo que ha sido este gobierno. Un grupo que llegó al poder, financiado por los grandes capitalistas centroamericanos, con el único fin de hacer más millonarios a unos pocos, aún a costa de vender hasta el agua de los costarricenses y condenar a la extinción a las futuras generaciones. La hipocresía de los funcionarios gubernamentales, encabezados los Arias no puede ser más grande. Mientras culpan a la izquierda de todo lo que ellos consideran perjudicial para el pais, no han dudado en irse a arrastrar ante los gobernantes de la República Popular China, con el fin de obtener nuevos mercados para hacer negocios y obtener donaciones para construir estadios, para satisfacer la megalomanía del presidente Arias.