ICD. INEPTITUD, COMPLACENCIA O TRÁFICO DE INFLUENCIAS?

Nadie escapa a su pasado. Nadie escapa a su Juicio Final

Mientras que Costa Rica sigue siendo cuestionado por el Gobierno de los Estados Unidos (que ninguna autoridad moral tiene para cuestionar a nadie), por ser un centro de lavado de dinero, los periodistas Otto Vargas y Ronald Moya, del periódico La Nación, continúan investigando, el caso de los títulos universitarios falsos de Robert Quirós Benavides, Jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera costarricense.

La última investigación de los dos periodistas, publicada en la edición del 5 de marzo de 2011, permite entender claramente como el tráfico de influencias y el descuido imperdonable de dos funcionarias del Instituto Costarricense sobre Drogas, permitieron que Quirós Benavides, pudiera hacerse pasar como Contador Público y Economista, sin haber llegado a cursar más del sétimo año de colegio.

El primer nombramiento de Robert Quirós:Robert Quirós fue nombrado, en agosto de 2003, como Director Adjunto del Instituto Costarricense sobre Drogas. El entonces Viceministro de la Presidencia Randall Quirós Bustamante ha afirmado que mediante un concurso. Mentira. Para optar por esa plaza participaron dos personas, el Director Adjunto anterior, Christian Soto García y Robert Quirós Benavides. Debe resaltarse que antes de que comenzara la reunión de Junta Directiva en que se iba a elegir al nuevo Director Adjunto o a reelegir a Soto, ya se había tramitado el cheque de liquidación de Soto, por tanto el concurso en cuestión solo existió en la mente de Randall Quirós, ya que el nombramiento estaba cocinado desde Casa Presidencial.
En ese momento quien corroboró los atestados de Quirós Benavides fue la Licenciada Bernardita Marín, quien en este momento tenía el recargo de la Oficina de Recursos Humanos, declaró a La Nación que: “Como el nombramiento se hizo en la Presidencia y Robert ya había trabajado ahí, entonces aquí nadie cuestionó la validez de los títulos o las copias que se presentaron”. Como puede verse, la licenciada Marín, actual funcionaria del ICD, reconoce claramente que el primer nombramiento de Robert Quirós, fue hecho en la Casa Presidencial.

El segundo nombramiento de Quirós Benavides:El 11 de agosto de 2008, la señora Ericka Guerrero Calderón, quien en ese momento ocupaba la Jefatura de Recursos Humanos, expidió una declaración jurada para la Dirección General de Servicio Civil en la cual indica
La suscrita Ericka Guerrero Calderón, en su condición de Coordinadora de Recursos Humanos declaro bajo fe de juramento que revisados los atestados personales del señor Robert Quirós Benavides, cumple con los requisitos del puesto
Dentro de esta declaración DADA BAJO FE DE JURAMENTO, la funcionaria Calderón declaró.
El señor Quirós Benavides tiene la siguiente condición académica:
Licenciatura en Administración de Empresas con Énfasis en Contaduría, Universidad Estatal a Distancia.
Bachiller en Administración de Negocios, con Énfasis en Contaduría, Universidad Estatal a Distancia.
Además que el señor Benavides es miembro del Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas y del Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica, ostentando en este último el número 6330. Hoy cuatro años después de la prolija revisión de requisitos que hizo la señora Guerrero, el ´Colegio de Contadores Públicos cuenta solamente con 6324 asociados.
Al ser consultada la señora Guerrero sobre si vio los documentos originales contestó con la figueresca frase: “No recuerdo si los vi o no”

De acuerdo con las propias declaraciones de la licenciada Ericka Guerrero “se tienen que revisar los atestados porque uno no puede nombrar una persona que no tenga los requisitos académicos. Esto es parte del día a día” Por tanto, la señora Guerrero realizó sus labores en forma poco cuidadosa y esto produjo que se nombrara en un puesto de importancia a una persona que no cumplía los requisitos y que no había dudado en usar atestados falsos para llegar al puesto donde hoy se encuentra.
Vamos a ver un poco cual fue la carrera en el Instituto Costarricense sobre Drogas, de las dos funcionarias que intervinieron en los dos nombramientos de Robert Alexander Quirós Benavides. Queremos aclarar que nos limitamos a narrar los hechos que han llegado a nuestro conocimiento y en ningún momento estamos demeritando la calidad académica de las funcionarias.

Licda. Bernardita Marín.
Cuando se emitió la Ley 8204, la cual creó el Instituto Costarricense sobre Drogas, efectuando una fusión del CICAD y el CENADRO, debe indicarse que ambas entidades contaban con sus propios Directores Financieros, por tanto debía prescindirse de los servicios de uno de los dos o bien reubicarlo. Pero es en ese momento en que hace su aparición en el nuevo Instituto la Licda., Marín quien provenía del Instituto Mixto de Ayuda Social y quien se rumora fue recomendada por la entonces vice ministra de la Presidencia licenciada Patricia Vega Herrera. Ella desempeñó las labores de Coordinadora de la Unidad Administrativa Financiera, a pesar de existir en la Institución dos personas que podían hacerlo. Posteriormente la coordinadora financiera del CENADRO solicitó su liquidación la cual le fue concedido y el antiguo coordinador de CICAD fue despedido, sin que nunca se hubiera probado que carecía de la idoneidad necesaria para desempeñar tal puesto. Esto le costó al Estado una suma aproximada de cuarenta millones de colones. No dudamos de la capacidad de la Licda. Marín para ocupar ese puesto, pero si llamamos la atención sobre la forma irregular en que llegó a ocuparlo.

La carrera de Ericka Guerrero.
La hoy licenciada en Sicología Ericka Guerrero fue nombrada como secretaria ejecutiva de la Dirección del CICAD, cuando su actual esposo Dr. Guillermo Hernández Ramírez ocupaba la subdirección.
Posteriormente, cuando se creó el Instituto Costarricense sobre Drogas, fue nombrada, aunque no contaba con experiencia en el campo en la Unidad de Programas de Inteligencia. Ya en ese momento era la esposa del Dr. Hernández, quien ocupaba la Dirección del recién creado Instituto.
Posteriormente fue nombrada Coordinadora de la Unidad de Recursos Humanos del Instituto Costarricense sobre Drogas.
Aunque no lo estamos acusando, creemos que el Dr. Hernández, quien ha sido dos veces candidato a Fiscal General de la República, debe explicar a la opinión pública si él no usó su influencia como Director General del Instituto, para favorecer la carrera profesional de su esposa.
La señora Guerrero hoy ocupa un puesto en la Corte Suprema de Justicia, por lo que sería conveniente que el Lic. Luis Paulino Mora, se pronunciara sobre la forma negligente y poco profesional en que su hoy subalterna, examinó el expediente Robert Quirós Benavides.

Dijo Ericka Guerrero “Cuesta creer lo que pasó. No es entendible de una persona que uno conoció. Es una situación lamentable no solo para Robert como compañero sino para el Instituto Costarricense sobre Drogas.

Tiene razón, pero es más lamentable todavía para el prestigio de un país y para la confianza que podemos tener en una Institución que por Ley tiene acceso a todos los datos que nos exigen las entidades financieras actualizar todos los años.

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LA CORRUPCION DETRAS DE LA LUCHA ANTIDROGAS

Informa el Diario La Nación en su edición del 17 de diciembre del presente año, que altos funcionarios del Instituto Costarricense sobre Drogas, han presentado ante la Fiscalía una denuncia contra el Jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera, Robert Quirós Benavides, por haber presentado un título universitario presuntamente falso, cuando optó por dicho puesto. Según los actuales jerarcas del Instituto Costarricense sobre Drogas, ellos descubrieron la anomalía, porque en una actualización de expedientes el señor Quirós Benavides se negó a entregar el título, por lo que se hizo la investigación en la universidad correspondientes, determinándose que el título que aparentemente había presentado anteriormente Quirós Benavides, corresponde a otra persona.
Todo esto suena muy bien si no se conocen los antecedentes de este funcionario en el Instituto Costarricense sobre Drogas y cómo su nombramiento en la Unidad de Inteligencia Financiera, es el producto de los actos del compadrazgo asqueroso que lamentablemente se han entronizado en la administración pública de este país. Vamos a ver los antecedentes de Quirós.
En agosto de 2003, fue nombrado Quirós Benavides como Director Adjunto del Instituto Costarricense sobre Drogas. El Presidente del Consejo Directivo que lo nombró estaba presidido por Randall Quirós Bustamante y estaba integrado por el Fiscal General, el Director del Organismo de Investigación Judicial, y la Ministra de Justicia entre otros. El Director General del Instituto era Guillermo Hernández Ramírez quien ha sido dos veces candidato a Fiscal General de la República. Allí salta la primera duda. Si hasta para un puesto de conserje en la administración pública le exigen al candidato llevar el original de los títulos que presenta, cómo fue posible que este nombramiento se tramitara con fotocopias. Porque si como afirman las autoridades del ICD, el título corresponde a otra persona, esto significa que la persona encargada de efectuar la escogencia nunca tuvo los atestados de Quirós en sus manos o bien se hizo una falsificación del título original, que se tragaron tan connotados funcionarios. Además la ley exige que el titular de este puesto, sea licenciado y en una investigación en la que no se dura más que cinco minutos en Internet se puede determinar que el flamante Director Adjunto no pertenecía ni al Colegio de Abogados, ni al de Contadores Públicos ni al de Profesionales en Ciencias Económicas.
Por tanto, para explicar este primer nombramiento de Quirós solo queda una alternativa. Los encargados del mismo fueron sumamente negligentes en el estudio de sus atestados (si es que ese estudio se hizo) o bien venía ungido por la Casa Presidencial y Randall Quirós simplemente presentó su candidatura y el resto de los participantes asintieron como borregos.
Pero parece que Quirós Benavides tenía un buen Padrino en el Gobierno. El puesto de Director Adjunto era por plazo determinado y si había un cambio de partido, el pobre se quedaría sin el santo y sin la limosna. Entonces, como un milagro se presentó la vacante de la Jefatura de la Unidad de Análisis Financiero, porque su titular renunció como lo hicieron varios funcionarios del ICD, debido a que dicha Institución fue incluida dentro del Régimen del Servicio Civil. Varios funcionarios de la Unidad de Inteligencia Financiera, incorporados al Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas, optaron por el puesto, pero el honorable Consejo Directivo no los consideró aptos para ocuparlo y oh sorpresa, nombraron Jefe Interino a Quirós Benavides. Debe indicarse que aparte del problema con sus requisitos académicos, el no cumplía con los requisitos de experiencia en aspectos bancarios y financieros que exigía ese puesto, los cuales adquiriría mientras tenía ese puesto como recargo. Esta anómala situación se mantuvo durante casi todo el gobierno de los Arias. Al venir el cambio de Gobierno, se nombró a Robert Quirós como Jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera, ya que en ese tiempo era un reconocido experto en legitimación de capitales y era anunciado en reuniones y conferencias como el Dr. Quirós.
La acusación que se ha hecho contra este funcionario es de uso de documento falso, pero en realidad su falta va más allá. Cobró un 65% más de su sueldo base por dedicación exclusiva y otro tanto por carrera profesional. Además por no estar incorporado a colegio profesional alguno, incurrió en el delito de ejercicio ilegal de la profesión.
Pero la culpa no es solo de Quirós. La negligencia del Consejo Directivo que lo nombró, del Director General que nunca lo investigó y del Departamento de Recursos Humanos que estudió su expediente, recuerda la de la Caja Costarricense de Seguro Social, cuando nombró como enfermero a un piro maniaco con títulos falsos que luego incendió el Hospital Calderón Guardia.
Esperamos que esta investigación contra Quirós se lleve a las últimas consecuencias, pero que no lo usen a él como chivo expiatorio, sino que los irresponsables que lo nombraron sean también llevados a los Tribunales de Justicia, porque nos cansamos de oír las quejas de la señora Presidenta y del Ministro de Seguridad, diciendo que no hay dinero para combatir el narcotráfico, pero aparentemente si lo hay para que los ahijados políticos de alguien, cobren altas sumas de dinero por ocupar puestos que no está legalmente capacitados a ejercer.
De una vez por todas, o se limpian las Dependencias de Lucha contra la Droga o mejor optamos por legalizarla. De todas formas, mafias hay en ambos bandos.