LA DIS DEBE DESAPARECER

Al periodista del Semanario Universidad Gilberto Lópes, brasileño con treinta años de residir en Costa Rica, le fue denegada la ciudadanía costarricense por el Registro Civil, porque al pedirle información  a la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) apareció registrado en sus archivos. Al apelar el afectado esta decisión ante el Tribunal Supremo de Elecciones, este solicitó el expediente a la DIS, el cual no fue suministrado por ser catalogado como secreto de estado. Ante esta respuesta el Tribunal Supremo de Elecciones revocó la decisión del Registro Civil y le otorgó la nacionalidad al periodista. Según declaraciones dadas por él al medio en que trabaja, la apertura de un expediente en la DIS, se debió a su posición en contra del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de América y agregamos nosotros a su tendencia izquierdista.

También al abogado de origen colombiano Carlos Meneses, se le presentaron problemas para obtener la ciudadanía costarricense, porque también aparecieron anotaciones a su nombre en los archivos de la DIS. Tampoco en este caso la DIS quiso indicar las causas por las que se había abierto un expediente contra él en ese nefasto organismo paramilitar, por lo que interpuso un recurso de amparo el cual fue fallado a su favor por la Sala Constitucional. Aunque no se conocen las causas por las que se abrió un expediente a Meneses, suponemos que debe haber sido por su nacionalidad, ya que por los criterios obtusos que se manejan en la DIS lo deben haber etiquetado como narcotraficante o como terrorista, simplemente por su país de origen.

Es de nuestro conocimiento que estos no son casos aislados, sino que la Dirección de Investigación y Seguridad a lo largo de su existencia ha investigado a ciudadanos costarricenses y extranjeros, sin que medie orden judicial alguna y con  criterios bastante subjetivos. Por ejemplo, cuando se inició la lucha contra el Tratado de Libre Comercio, abrió una investigación  de las cuentas corrientes en que tuviera firma autorizada el dirigente sindical Albino Vargas Barrantes. También se hostigó a una profesora universitaria de apellido Wo CHing, por haberse reunido con dirigentes de la República Popular de la China de paso en nuestro país. Lógicamente esto fue cuando los chinos eran malos, no regalaban estadios, compraban bonos del gobierno, ni firmaban tratados de libre comercio.

Aunque parezca chocante para los costarricenses y extranjeros estas son las prácticas de la DIS. Por medio de contactos en el Instituto Costarricense de Electricidad consiguen listas de llamadas telefónicas, en los bancos consiguen estados de cuenta, sin orden judicial y tienen acceso en otras oficinas públicas a información confidencial. De acuerdo con el Fiscal General  no es posible que la DIS investigue a los ciudadanos que están en el país.

Debe recordarse que este nefasto engendro, herencia de la guerra fría, ha sido seriamente cuestionado porque su antiguo subdirector Roberto Guillén usó los datos obtenidos valiéndose de su posición para entregarlos a estafadores que vaciaron las cuentas corrientes de clientes de bancos costarricenses. Debido a estos hechos anómalos cayó también su director Roberto Solórzano, por lo que ahora este engendro está a cargo de José Torres, vice ministro de la Presidencia, al cual pertenece este organismo. Esta proximidad y subordinación, con un ministerio político por naturaleza  hace aún más peligrosa a la DIS, porque, fácilmente se pueden dejar de lado los objetivos de su creación para convertirse como lamentablemente ha sido, en un instrumento de represión contra los que piensen diferente a quien transitoriamente gobierne el país. La Historia guarda muy malos recuerdos de organismos represivos como la GESTAPO, KGB, CIA y otros.

Por eso llama la atención que la Sección de Opciones y Naturalizaciones del Registro Civil, tome en cuenta la opinión de una manada de gorilas para decidir si un extranjero puede optar por la ciudadanía costarricense. En el caso del periodista Lópes y el abogado Meneses estos supieron defenderse y lograron su ciudadanía. Sin embargo, cuántas personas no habrán sido víctimas de los famosos informes confidenciales de la DIS. El Tribunal Supremo de Elecciones, con  el fin de reivindicar el nombre del país debería de oficio proceder a revisar todos los expedientes de solicitud de ciudadanía que hayan sido rechazados por informes de la Dirección de Investigación y Seguridad, llamar a los afectados y darles el derecho a la defensa que debieron tener en su oportunidad, antes de que su solicitud les fuera rechazada.

Creemos que en el momento de crisis que atraviesa el país, en que se están cerrando embajadas y consulados para minimizar gastos, el gobierno presidido por un  Premio Nobel de la Paz, debería tomar una decisión que lo enaltecería. Desaparecer la DIS de la faz de la tierra. Todos los costarricenses, aparte de nuestra ideología política se lo agradeceríamos.

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LA OSCURIDAD DE CLARA ZOMER

El cinismo y el desprecio con que los funcionarios del gobierno costarricense han tratado a la población marginada que carecen de vivienda digna, no tiene parangón en los gobiernos de los últimos años.

Primeramente fue el ex Ministro de Vivienda, Fernando Zumbado, quien aparentemente, antes de que se conocieran los acontecimientos que hicieron rodar su cabeza, tenía aspiraciones presidenciales.

 Todavía no hemos olvidado cuando organizó el acto circense de irse a dormir a un precario, donde no solo pernoctó, sino que tocó guitarra, salió abrazado con un oso de peluche, mientras que los medios periodísticos daban amplia cobertura a su acto de burla y cinismo.

Posteriormente, se descubrió que los fondos que había donado la traicionada Taiwán, para erradicar problemas de vivienda en Rincón Grande de Pavas, habían ido a parar a las bolsas de dudosos asesores sin que se hubiera resuelto un solo problema de vivienda. No sabemos si por vergüenza propia, o porque así se lo ordenaron los Arias, el ministro Zumbado renunció y nos hizo el favor de desaparecer aunque fuera momentáneamente, del asqueroso tinglado político montado por el PLUSC.

Hace pocos días se destapó el escándalo del almuerzo de trabajo en que habían, tanto funcionarios del Banco Hipotecario de la Vivienda, como del Instituto Mixto de Ayuda Social, supuestamente para discutir la solución de un  problema de vivienda específico. En dicho almuerzo, llevado a cabo en uno de los restaurantes más caros de la zona rosa del país, se sirvieron caros vinos, que se usaron para brindar por la aprobación del TLC con los Estados Unidos y  se sirvieron manjares exóticos.

No vamos a referirnos al tema del almuerzo, porque ya ha sido tocado por muchos columnistas sino que queremos resaltar el cinismo de los directivos del Banco Hipotecario de la Vivienda que participaron en el mismo, sobre todo el de la Ministra de Vivienda Clara Zomer. También queremos resaltar la actitud del ex gerente del Banco y anfitrión de esta bacanal  Ennio Rodríguez.

Don Ennio Rodríguez quien llegó al banco como un premio de consolación después de haber  fracasado en sus aspiraciones a diputado, embarcado por su cuñado Antonio Álvarez Desanti, por el partido Unión Para el Cambio, partido que dicho sea de paso, se convirtió en una prostituta de paso fugaz por nuestra arena política.

Algunos han resaltado la actitud del señor Rodríguez, ya que afirman que devolvió el dinero pagado por la bacanal. Mentira. Rodríguez presentó la factura para que le fuera reintegrada, como gastos de representación. El problema fue que la presentó en forma extemporánea por lo que fue rechazada por la Auditoría Interna del BANHVI y alguien entregó el informe de la Auditoría Interna al Movimiento Libertario, que se encargó de sacar a la luz pública la fiestecita de trabajo. Lo que si es de resaltar de Ennio Rodríguez es su renuncia no solo a la Gerencia, sino al papel de chivo expiatorio que le quisieron endilgar los hipócritas directivos del BANHVI y la desvergonzada Ministra de Vivienda.

Decimos esto, porque perfectamente podía haber seguido en su puesto. La reunión de Junta Directiva en que se le suspendió era totalmente nula. Si participaron en este voto los tres directivos que estuvieron  presentes en la comilona, sería el colmo del cinismo y si hicieron abandono de la Sesión, simplemente la decisión se tomó si quórum, o sea era legalmente inexistente.

Vergüenza ajena causan las declaraciones de Clara Zomer. Su excusa de que no tuvo reflejos, para negarse a comer en un lugar tan fino, es un insulto para la inteligencia del pueblo. Estamos seguros de que si el  restaurante se hubiera llamado Cerote en vez de Cerutti, , sus reflejos si hubieran funcionado. Luego, se deja decir que no recordaba haber tomado licor, cuando fue ella misma quien propuso el brindis para celebrar la aprobación del TLC Será que las continuas libaciones, para celebrar la aprobación del nefasto tratado, le estarán causando lagunas mentales?.

Después de su comparecencia a la Asamblea Legislativa, logró que los diputados de los Partidos Liberación Nacional y de la Unidad Social Cristiana, estuvieran de acuerdo en que el problema lo había causado  Ennio el chivo expiatorio. Menos no se puede esperar de estos partidos, mil veces prostitutos y mil veces prostituidos.

Causa asco también el papel mesiánico que tomó Clara Zomer para aferrarse a su puesto. Según la obesa y sibarita ministra, no puede irse del Ministerio de Vivienda porque aún quedan muchos problemas de vivienda que resolver.

Estamos de acuerdo en esto último. Pero su presencia y la de los otros vividores que la acompañaron en la gran comilona, además de ser una afrenta para la clase necesitada costarricense y extranjera que convive con nosotros, no creemos que ayude mucho a resolver este problema. Si le creemos cuando dice que el almuerzo le causó problemas estomacales. Porque parece que los efectos diarreicos, producto de este  almuerzo de trabajo y de quien sabe cuantos otros más, se han descargado  sobre el Banco . Sabemos que la situación financiera del Banco Hipotecario de la Vivienda es precaria y que de no resolverse en poco tiempo, podría ser intervenido por la Superintendencia General de Entidades Financieras. Por tanto, también Ennio Rodríguez y los directivos del Banco, deben una explicación sobre la mala administración  que se ha dado a los recursos del BANHVI.

Mientras que el pueblo costarricense no despierte y no arroje del poder, de una vez para siempre a esta clase de parásitos, el problema de la carencia de vivienda no solamente permanecerá, sino que cada vez se agudizará cada vez más. Las instituciones de bien social son del pueblo. La solución no es dejar de votar, sino combatirlos desde los partidos honestos que aún quedan.