DOSCIENTOS MIL COSTARRICENSES REPUDIAMOS EL TLC

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El Diario La Nación en su versión electrónica informó que la Manifestación NO al TLC, había cubierto cerca de cuatro cuadras en el Paseo Colón.Nuevamente, como es su costumbre La Nación miente, tal y como lo hizo en las pasadas elecciones manipulando encuestas, en las que indicaba que Oscar Arias sería el indiscutible ganador de las elecciones, con más de un 20% sobre su contendiente Ottón Solís.- Al final en unas elecciones ampliamente discutidas, Arias se impuso por una diferencia menor al 2%.Adjuntamos las fotos tomadas de la página NOALTLC.COM, para que el lector juzgue si los manifestantes llenaban solamente cuatro cuadras.

QUE LE PASARÁ A LOS SEÑORES DE LA NACIÒN. ESTARÁN CIEGOS?

CONVERSANDO CON JUANITO MORA

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Conversando con don Juanito Mora
Por Fray Johnatan Vargas Ramírez OFM. Conv.
jleovargas@yahoo.com

-Don Juanito, qué bueno poder conversar  con usted en esta hora en que nos hacen creer que están espesos los nublados del día. Fíjese que recuerdo cómo mi maestra de escuela nos contaba los sucesos de nuestra independencia patria, que sucedió en conjunto con los demás países de Centroamérica. Recuerdo que nos decía que, cuando nos llegó la noticia de la independencia también nos llegó una nota de León, Nicaragua, que nos prevenía sobre el panorama político, el cual no estaba muy claro, y por tanto, se debía tener cuidado con las decisiones a tomar, lo mejor era “esperar a que se aclarasen los nublados del día”. La sabia frase, nos decía mi maestra, se convirtió en una consigna de la cultura tica apenas incipiente.

-¿Sabe don Juanito? Ustedes nuestros antepasados, los  ticos dirigentes de aquella pequeña nación incipiente mostraron que sabían esperar para tomar decisiones, pero también demostraron que tenían el valor de tomar decisiones cuando había que tomarlas. Ustedes gozaron  de la capacidad de ver claridad en los nublados días en que “una gavilla de advenedizos, escoria de todos los pueblos, condenados por la justicia de la Unión Americana, no encontrando ya donde hoy están con qué saciar su voracidad, proyectan invadir a Costa Rica para buscar (…) alimento a su desenfrenada codicia.”

-Sus palabras, don Juanito abrieron los ojos a los costarricenses, claro, eso cuando habían presidentes que de corazón ejercían esa labor, pues ahora el mismo presidente, su vicepresidente y otros de “esa gavilla de advenedizos”   son los que intentan nublar la mente de los costarricenses para que no tengan valor de tomar una decisión, los mismos que ahora invitan a otro tipo de filibusteros a llevarse de Costa Rica a bajo costo lo que a los ticos nos ha costado tanto, nuestra soberanía, nuestras instituciones, nuestra cultura. Pero como bien lo dijo usted: “Ay del nacional o extranjero que intente seducir la inocencia, fomentar discordias o vendernos”.  Hoy, no nos vamos a levantar en armas, don Juanito, ahora son otros tiempos, preste atención: los filibusteros de hoy son más sutiles, siempre se quieren anexar a Centroamérica en mazorca, es decir, a todos juntos, pero ya no lo hacen con las armas, no, no, no… ahora lo hacen con negociaciones turbias con las que quieren empeñar nuestro bienestar a favor del de ellos. Lastimosamente quienes nos representaron en esas negociaciones no son verdaderos hermanos.

-Le quiero contar que nuestro premio Nóbel de la paz, señala a Kevin Casas, hasta hace pocos días nuestro  segundo vicepresidente, como “el liderazgo que necesita Costa Rica” . ¡Vaya liderazgo el que propone para Costa Rica! el de un hombre que formula metodologías faltas  de veracidad para lograr los fines de la clase pudiente de nuestro país, pretendiendo con ello engañar a los ticos, o pretendiendo utilizarlos como una masa no pensante, que con un poco de miedo infundido y una muy buena campaña publicitaria sean caballos carretoneros, que no miran sino adelante, donde señala el carretonero.

-¡Ay don Juanito! Quién pudiera pronunciar de nuevo sus proclamas o decir: “aquí no encontrarán más que hermanos, verdaderos hermanos, resueltos irrevocablemente a defender la patria como a la santa madre de todo cuanto aman, y a exterminar hasta el último de sus enemigos” . Pero no seamos ilusos don Juanito que también en su tiempo habían quienes no se comportaron como verdaderos hermanos, le recuerdo que fue la oligarquía la que primero lo exilió y luego lo mandó matar cuando usted intentaba retribuir lo que justamente se merecían sus excompañeros del campo de batalla, los pobres, los que dieron la cara por el país. Sí, don Juanito, son los mismos pobres los que también tendrán que apechugar con las consecuencias negativas de esta nueva cruzada filibustera, barnizada modernización económica;  sí, porque el TLC está negociado para  que las negatividades que conlleva no afecten a la actual oligarquía. El egoísmo de unos pocos remata al peor postor nuestra patria.

Bueno don Juanito, le digo algo: sabe, al pueblo tico se le están aclarando los nublados del día, porque aunque los señores Kevin Casas y Fernando Sánchez hayan sometido a juicio del inocente premio Nóbel de la paz un memorándum, donde sugerían engañar al pueblo, ¿Sabe? Ese memo ya salió a luz pública y el pueblo ya sabe de las artimañas  con que el gobierno intenta pintar “nublados” donde el sol pega más fuerte. Me parece extraño, eso sí,  que el inocente premio Nóbel de la paz, tan comedido, haya mantenido en secreto el mencionado memorándum por dos meses, siendo que por el jamás pasó terrible idea de engañar al pueblo costarricense…

Hoy ya no tenemos que llamar a los compatriotas a las armas, como hizo usted hace bastante tiempo, pero si ha llegado el momento que usted nos anunció  y “aunque Walter y sus corifeos se jacten de que el deseo del bien los ha traído a Centro América, los hechos lo contradicen” , los ticos ya saben que en el resto de Centro América donde el TLC ya está aprobado  y en ejecución, las cosas no han cambiado mucho, Honduras sigue viviendo un régimen de pobreza grave, lo mismo sucede en Nicaragua, El Salvador por su parte sigue dependiendo de las remesas que envían los millones de salvadoreños en el exterior y del mantenerse como aliado de Estados Unidos con un grupo de soldados salvadoreños en Irak, en una guerra que no les corresponde y que fue fraguada con engaños, ¡fíjese qué coincidencia! Don Juanito, la misma estrategia quisieron usar acá.

-Hoy, don Juanito, quisiera pedirle que haga una nueva proclama para llamar a los costarricenses, mis hermanos, a que veamos cuánta luz se cuela en medio de las nubes, ¡ya es hora de decidir! El 7 de octubre tenemos que decidir sobre el destino de Costa Rica, un destino empeñado a perpetuidad o una nueva forma de negociación. Sí, don Juanito, no podemos cerrarnos a la verdad, nuestro país necesita un tratado comercial con Estados Unidos, pero ciertamente no necesita este tratado, que empeña nuestra soberanía, nuestras instituciones y que quiere borrar los valores profundamente humanos que tiene nuestra identidad de costarricenses. Ojalá, don Juanito,  que los ticos sepamos ser libres, no siervos menguados y nos acordemos de lo que hemos dicho: cuando alguno pretenda tu gloria manchar verás a tu pueblo valiente y viril la tosca herramienta en armas trocar. Como le decía, no nos vamos a alzar en armas, hoy tenemos otras armas, vamos a estrenar una nueva herramienta, el referéndum, pero eso es sólo una herramienta, nosotros los ticos somos los que tenemos que utilizarla, y utilizarla bien.

Mis hermanos ticos ya se aclararon los nublados del día, ¡digamos sí a Costa Rica! A la Costa Rica por la que lucharon nuestros antepasados, digamos NO al TLC.

MENSAJE DE SACERDOTES CATOLICOS SOBRE EL TLC

Decir que la Iglesia de Cristo no debe denunciar la injusticia y la hipocresía de la clase gobernante o sacerdotal, es una total ignorancia. Quien lea Mateo capítulo 23, se dará cuenta de la forma valiente en que Jesucristo denunció las lacras sociales de su época. A partir de ese momento, fue que la clase sacerdotal, poderosa y corrupta, comenzó a planear su muerte.
Si bien es cierto la Iglesia Católica ha tenido épocas en que se ha aliado con corruptos gobernantes y ha usufructuado de ese poder, también ha tenido mártires que han ofrendado su vida por denunciar la explotación y el genocidio. El Arzobispo salvadoreño Oscar Romero, asesinado por orden de la CIA, por denunciar el estado de explotación en que vivía su pueblo, es un ejemplo. Otro caso es el del guatemalteco monseñor Juan Gerardi, prácticamente despedazado a golpes por haber denunciado en genocido cometido por las fuerzas del gobierno contra su pueblo.
Hoy Costa Rica enfrenta lo mismo. La Iglesia Católica, ha sido víctima de presiones para evitar que se pronuncie sobre el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Sin embargo, un grupo de sacerdotes han tenido el valor de escribir el documento que con orgullo transcribimos.

VALORACIÓN ÉTICA DEL TLC

Posición de numerosos sacerdotes católicos

Se ha pedido a nuestra Iglesia manifestarse neutral en esta importante contienda que es el referendo por el Tratado de Libre Comercio de Costa Rica con Estados Unidos. Eso significaría, ni más ni menos, que desfigurarla totalmente, pues la Iglesia debe estar siempre del lado de la verdad, de la justicia y del bienestar social (Mons. Ignacio Trejos, Obispo Emérito de San Isidro de El General).
De manera categórica los presbíteros firmantes declaramos favorecer el justo comercio internacional y somos conscientes de sus posibles beneficios, pero nos oponemos al TLC que será sometido a referéndum, por haber sido tan mal negociado y ser nefasto para la nación costarricense.
Hemos considerado un deber de conciencia publicar esta Valoración Ética del Tratado de Libre Comercio que será sometido a referéndum. Lo hacemos en obediencia a lo dispuesto por nuestros Obispos, que nos invitan a pronunciarnos y orientar al pueblo creyente, con la única restricción de hacerlo durante las celebraciones litúrgicas. Procederemos conforme al método eclesial de VER, JUZGAR y ACTUAR.
VER:

1. Un tratado negociado a espaldas a la ciudadanía y en secreto
El proceso de negociación del TLC con Estados Unidos (EEUU) transcurrió en secreto, sin actas ni grabaciones, sin transparencia ni rendición de cuentas ante la ciudadanía.
Durante las conversaciones, se informó poco, difusa y superficialmente alrededor de textos que se fueron aprobando y ocultando, a pesar de que sus contenidos comprometían aspectos claves de la vida costarricense: los seguros, las telecomunicaciones, la biodiversidad y la propiedad intelectual, entre otros.
Como parte de ambiente creado artificialmente, se dijo que era imposible introducir cambios y se renunció a una negociación equitativa, por lo que nuestro país quedó en clara desventaja.
2. Los negociadores no salvaguardaron los derechos de las minorías
Nuestro país fue el único de los firmantes del TLC que omitió establecer una reserva general para proteger la facultad del Estado “de adoptar o mantener cualquier medida que otorgue derechos o preferencias a las minorías social o económicamente en desventaja”.Incluso Estados Unidos, la Parte más “fuerte” de la relación comercial, tomó medidas para proteger sectores sociales específicos de su país e hizo la reserva respectiva.
Si Estados Unidos lo hizo, Costa Rica habría debido, al menos, pedir lo mismo, siendo un país mucho menos rico.
3. Cuestionable integridad ético-profesional del equipo negociador de COMEX
La integración del equipo técnico negociador no contó con una representación equilibrada de sectores interesados o afectados, tanto del sector productivo como de otros ámbitos sociales claves y mayoritarios. Fue excesiva, inusual e inconveniente, la representación de abogados pertenecientes a bufetes cuyos clientes son precisamente las grandes corporaciones transnacionales, empresarios y banqueros interesados en el TLC.
4. Naturaleza esencial del TLC
4.1 Las políticas de libre comercio y sus Tratados
El TLC sintetiza las ideas neoliberales que se implementaron en América Latina durante los últimos 25 años mediante los llamados “ajustes estructurales” que provocaron una crisis social, económica y cultural en América Latina.
Propósito geoestratégico. – Según declaró Robert Zoellick, negociador del tratado por EEUU, “las naciones que reciban el privilegio de firmar un TLC con los EEUU deben apoyar la política exterior y de seguridad de los EEUU, sus intereses y acciones en la Organización Mundial del Comercio y otros foros internacionales”. Por ello, no resulta casualidad que el TLC esté implícitamente sujeto a 51 reglamentos de seguridad interna de los Estados Unidos.
Los TLC siempre tienen un impacto en la agenda de seguridad de los países que firman con Estados Unidos. La dependencia económica reduce los márgenes de soberanía nacional e impone una cultura política ajena.
Anexionismo Comercial.- Este TLC es parte de la llamada Doctrina Blaine, política económica estadounidense que busca en la expansión comercial -mediante la presión diplomática- la venta de productos que no puede colocar en el mercado interno.
Este anexionismo comercial se concreta con el establecimiento de un sistema de protectorado económico asimétrico, inequitativo, que reduce o disuelve la capacidad de decisión del Estado costarricense y su posibilidad de tener su propia agenda de desarrollo nacional.
Proyecto Económico Globalizador. – La Organización Mundial del Comercio ha dicho con claridad que los TLC, a pesar de ser bilaterales, son parte de una estrategia de los países ricos, liderados por Estados Unidos, para debilitar y desplazar mandatos democráticos de la Organización de la Naciones Unidas y la Organización Internacional del Trabajo, y avanzar hacia una Constitución Económica Global, que se superponga a las Constituciones Políticas de los países periféricos, pobres o subordinados como el nuestro.
En Estados Unidos, el TLC no es un Tratado, sino un Acuerdo.- Mientras que para Costa Rica el TLC sería una “Ley Suprema de la República ” con rango y poder por encima de todas las demás leyes, para Estados Unidos, el tratado no es más que un simple Acuerdo. En otras palabras, hasta una ley de un pueblo o condado de ese país se impone al TLC, mientras que en Costa Rica la Constitución de la República estaría por debajo del TLC. Este desbalance será fuente de muchos abusos y amarguras para Costa Rica, si ratifica ese Tratado. Seremos “siervos menguados”.
Promueve una reforma solapada del Estado.- En general, los TLC, al igual que los tratados multilaterales de la Organización Mundial del Comercio, atan el Estado a la lógica empresarial del comercio y el Derecho Comercial privado, afectando la administració n económica y social interna de una nación. El TLC equivale así a una reforma disimulada del Estado, introducida desde arriba y desde afuera de nuestro país.

4.2 Más que un mero tratado comercial, un mega poder.

COMEX ocultó a la ciudadanía el verdadero carácter del TLC, ya que el mismo no es un tratado para EEUU. El país fue confundido por completo al decírsele que el TLC era solo de comercio y acceso a mercados, pues contiene capítulos y normas que atentan contra la soberanía nacional, y de cuyas implicaciones COMEX no ha querido hablar.
El TLC, es un megapoder que “flexibiliza” (entiéndase: elimina derechos laborales) el mercado de trabajo y las relaciones laborales.
El TLC permite a EEUU imponer precios monopolísticos a infinidad de productos sensibles, mediante patentes que incidirán sobre sectores de la educación, la investigación, la cultura, la publicidad, el ambiente, la ecología, la producción de medicamentos, etc. La industria nacional resultaría seriamente afectada por el ingreso de productos estadounidenses subsidiados, de altos niveles de desarrollo y bajos costos de producción. Golpearía fuertemente la agricultura del país y pondría el manejo de semillas en manos de empresas trasnacionales.
De ser aprobado el TLC, cualquier inversionista extranjero puede obligar a nuestro Estado a ir a un arbitraje, en un tribunal internacional si se ve amenazado en su actividad comercial. De ese modo, el Estado queda imposibilitado para tomar medidas de orden social que contravengan el libre comercio y la libre fijación por el mercado, de los precios de todos los bienes y servicios en el país. Aquí Costa Rica perdería su condición de país soberano y queda como si fuera un simple litigante más.
5. Irrespeta la vida humana.
Pero, en cuanto a los alcances de esta manipulación, el TLC y sus defensores esconden una cara, aún bastante oculta, y es que Costa Rica quedaría obligada a aprobar, como parte de la “agenda de implementació n”, el Tratado de Budapest, sobre el reconocimiento internacional del depósito de microorganismos. Del Tratado de Budapest, como parte del TLC, el país no podría sustraerse o salirse, salvo que el país renuncie al Tratado en su totalidad o los demás gobiernos acepten que Costa Rica modifique las reglas del juego, algo sumamente improbable. Se estaría posibilitando y facilitando la venta de órganos y el negocio con embriones humanos.
6. El TLC patenta las semillas y otros recursos requeridos para la vida.
Para hacer posible semejante vejamen, el TLC obliga a Costa Rica a aprobar, como “Ley Suprema de la República ”, otro tratado internacional, llamado UPOV-91 sobre “obtenciones vegetales” que, en síntesis, permite el patentamiento, o la exclusión privatizadora y mercantil, de formas de vida. Con eso se prohíbe a los agricultores usar libremente las semillas, que serán mercancía patentada. Hay aquí una perversión clara: las plantas no fueron inventadas por ningún ser humano o empresa, por lo tanto, no deben ser sometidas a esas normas.
7. Incompatibilidad del TLC con una Agenda Nacional de Desarrollo
Este TLC es incompatible con una Agenda Nacional de Desarrollo porque, ante él, nuestros gobiernos no pueden gobernar sino sometidos a lo que este Tratado dice. Además, el TLC niega a Costa Rica su derecho de legislar en materia de integración centroamericana.
8. Costa Rica renuncia expresa y perpetuamente a gravar con impuestos la importación y exportación de bienes y servicios, un instrumento fundamental de política económica y desarrollo. Las municipalidades del país también quedarán sujetas a todas las normativas del TLC y esta sujeción da fin a su autonomía y al carácter público y social de sus servicios; asimismo, las subordina a poderes, tribunales y leyes extranjeras, sin defensa ni protección alguna.

El Estado renuncia a cobrar impuestos a servicios transfronterizos, como seguros y telecomunicaciones, por brindarse desde el exterior y sin “presencia comercial local”.
El Estado nacional renuncia a mantener o adoptar monopolios y concesiones exclusivas a entes públicos; pero deja el campo libre a los monopolios privados. Este acto equivalente a un genocidio económico, social cultural en grados y plazos variables, en caso de aprobarse el TLC.
9. Grandes perdedores.
Perderán indudablemente los agricultores. También, otros importantes sectores del campo el agro-alimentario e industrial, en su mayoría de capital nacional y ligados al Mercomún, todos afectados por la triangulación y la desviación de comercio que el TLC provocará, desde otros países centroamericanos. Se verán afectados los sindicalistas, organizaciones campesinas, ecologistas, la educación pública, los trabajadores que gozan de las garantías sociales y demás grupos que con razón perciben el TLC como nocivo para el país y las grandes mayorías sociales.
Y el gran perdedor neto sería el Estado Costarricense en la medida en que, con el TLC, adoptaría una política suicida de desregulación y libre comercio, y el MODELO DE VIDA COSTARRICENSE, por cuanto Costa Rica perderá parte esencial de su soberanía e identidad. También consideramos una grave falta ética que se haya limitado, por diversos medios, la participación en las negociaciones de sectores que serían afectados por el TLC, especialmente los campesinos y otros pequeños y medianos empresarios.
Vemos con preocupación que el TLC implica una reforma radical del Estado, la imposición de un Estado neoliberal, con su concomitante ensanchamiento de la brecha e injusticia social.
De ser aprobado el TLC, Costa Rica se transformaría en una sociedad todavía más desigual que en la actualidad y perdería su rango actual de país soberano, todo ello innecesariamente, puesto que Costa Rica puede buscar un Tratado con los Estados Unidos, sin participación de los otros países centroamericanos, tal como está haciendo Panamá.
JUZGAR

1. Ya indicamos al comienzo de este documento que el comercio internacional, incluso regulado por tratados, podría incrementar el bien común, siempre que, como en este caso, no sea producto de una “modernización” perversa, que desprecie de hecho la dignidad de las personas y convierta al crecimiento económico en un fin en sí mismo.

2. Señalamos las negligencias del equipo negociador, voluntarias o involuntarias, pero en todo caso demostradas hasta la saciedad en las páginas precedentes, que ameritan una severa censura ética y restan validez moral al TLC que será sometido a referéndum. Igual censura merece la orientación sesgada a favor del neoliberalismo, ideología acerca de la cual la Iglesia guarda tantas reservas y reticencias.
3. Hemos comprobado que el TLC se negoció sin información oportuna a la ciudadanía, lo que disminuye gravemente su legitimidad democrática. También consideramos una grave falta ética que se haya limitado, por diversos medios, la participación en las negociaciones de sectores que serían afectados por el TLC, especialmente los campesinos y otros pequeños y medianos empresarios. La Iglesia quiere acompañar a la sociedad costarricense que no participó en la negociación. Con esas mayorías, nuestra voz es de esperanza y solidaridad.
Viene muy a propósito lo que advirtiera Su Santidad Juan Pablo II: “La verdad no puede negociarse con acuerdos de grupos de poder, sociedades o Estados”. En otras palabras, nadie puede arrogarse el privilegio de encubrir información decisiva, sobre todo cuando esa ocultación afecta el bienestar de las mayorías.
4. Recordamos asimismo lo que escribió el Arzobispo de San José, Mons. Hugo Barrantes: “La falta de transparencia es la principal amenaza y obstáculo para un acuerdo nacional”.
Como cristianos, nos interesa una democracia plena, no reducida al ejercicio del sufragio cada cuatro años. Por tanto, vemos con desagrado y cuestionamos el conjunto de maniobras mediante las cuales fue mermada la intervención ciudadana.
5. Es poco ético que se trate de “meter gato por liebre” al pueblo costarricense, llamando “tratado” a esta maniobra comercial, política y cultural, puesto que:
– Más que un tratado comercial, se firmaría la renuncia a gran parte de la soberanía, que es en realidad una verdadera invasión política, económica y cultural.
-Los daños espirituales que de ahí se derivarían son enormes, pues un pueblo golpeado en su dignidad y autoestima, cae en la desmoralizació n. La Iglesia se opone a todo tipo de imposición e invasión de un pueblo sobre otro, sea por la fuerza militar o la económica.
6. La Iglesia Católica de Costa Rica ha tenido, a través de la historia nacional, una importante participación al promover un Estado de derecho y bienestar social, solidario con los desfavorecidos de bienes de fortuna. Esa contribución ha sido, sin duda, parte esencial para la paz social que ha gozado el país. Por eso vemos con preocupación que el TLC implica una reforma radical del Estado, la imposición de un Estado neoliberal, con su concomitante ensanchamiento de la brecha e injusticia social.
7. En caso de ganar el SÍ en el referéndum se haría inviable la Agenda de Desarrollo, humana, sostenible e integral, que tanto anhelan los Obispos, nuestros pastores, capaz de formular un proyecto de país particular y propio, de coordinar las políticas sociales y económicas para detener el aumento de brecha social y el consecuente empobrecimiento del pueblo costarricense.
Es lamentable constatar que, de llegar a ser ratificado el TLC, esa legítima y solidaria aspiración sería completamente irrealizable, de acuerdo con razones apuntadas en este documento.
8. El triste beneplácito con que el TLC acepta la producción y comercio de armas, es una ofensa a un país que se gloría de no tener ejército y de su tradición neutra y pacifista. Esto es una violencia cultural sin precedentes, ¡impulsada por un Nobel de la Paz ! No es digno permitir un retroceso semejante.
9. El descuido con que el TLC dispone sobre los microorganismos, sin excluir los embriones humanos, nos hace recordar la siguiente enseñanza de nuestros Obispos: “la vida humana, aunque enferma, débil o deseada, sigue conservando su dignidad y su derecho, humano y divino, de ser protegida, respetada y salvaguardada tanto a nivel personal como social, desde la concepción hasta el momento mismo de su muerte”.
Llamamos, Instamos a todas y todos los laicos católicos, que tantas veces se han pronunciado por la prensa en materias de anticonceptivos, fecundación in vitro y manipulación genética, a manifestar en público su opinión sobre tan delicados asuntos.
10. De ser aprobado el TLC, Costa Rica se transformaría en una sociedad todavía más desigual que en la actualidad y perdería su rango actual de país soberano.
ACTUAR. Pedimos al pueblo costarricense que recuerde:

1. EL VOTO ES LIBRE. Son inaceptables las presiones que reciben las y los trabajadoras en ciertas fábricas y plantaciones, en el sentido de que su obligación es votar a favor del TLC. Corresponde a los propios trabajadores ejercer su libertad y rechazar amenazas abiertas o disimuladas.

2. NO ACEPTAR PROPAGANDA SUPERFICIAL que usa celebridades deportivas y formas livianas e irresponsables de argumentación. Tampoco hay que dejarse llevar por falsedades como la supuesta falta de empleo con montajes de caras tristes y honorables señoras. Debe usarse la inteligencia para rechazar simplezas al estilo de “hay que competir”, “nos está dejando el tren”, “Nicaragua se nos está adelantando”, “no le haga el juego a Fidel Castro ni a Hugo Chávez”.
3. NO VOTAR POR SIMPLE APEGO A TRADICIONES PARTIDARIAS. El referéndum no es una elección entre partidos políticos. De hecho, hay partidarios del Sí y del No en todos los partidos. Se trata de decidir el futuro de Costa Rica, si queremos seguir siendo un pueblo dueño de su destino, soberano.
4. NO DEJARSE METER MIEDO. La ciudadanía debe rechazar con energía las manipulaciones diarias, copiosas y constantes, basadas en el temor, las que sugieren que este TLC es la última y única oportunidad para mejorar el comercio internacional. Eso es falso y es falso que, de no ser ratificado, se perderían miles de empleos y que se cerrarían las aduanas de los EEUU a los productos de Costa Rica. Como ya se explicó, de las veinte empresas exportadoras más fuertes, sólo una es de capital costarricense (por cierto con importante participación de los hermanos Oscar y Rodrigo Arias Sánchez). Nadie se imagina a los EEUU perjudicando a sus propias empresas que operan en el extranjero.
Por otra parte, con el probable relevo en la Casa Blanca del Partido Republicano por el Partido Demócrata el próximo año, se abren oportunidades para otra negociación que garantice mejores condiciones para nuestro país.
Costa Rica puede buscar un Tratado con los Estados Unidos, sin participación de los otros países centroamericanos, tal como está haciendo Panamá. Así se podrá lograr lo que preconizaban nuestros Obispos ya en el 2005:
“Si el tratado se configura de acuerdo a una perspectiva moral adecuada, puede promover el desarrollo humano sostenible, respetando el medio ambiente, fomentando una cooperación económica más estrecha entre los dos países que lo suscriben elevando el nivel de vida de los pobres y marginados. La solidaridad debe acompañar la integración económica a fin de preservar el valor de la vida, proteger a las familias más vulnerables y defender las culturas locales”.
Para que eso sea posible, ES PRECISO QUE TRIUNFE EL NO EN EL REFERÉNDUM.
Los sacerdotes católicos, abajo firmantes, hemos satisfecho nuestra conciencia al comunicar este juicio ético sobre el TLC, inspirado en el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia y después de buscar asesoría entre los mejores expertos del país. Usted, con su voto meditado y responsable, tiene la decisión.

Firma responsable: Pbro. Miguel Picado Gatgens.

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KEVIN CASAS, UN CHIVO EXPIATORIO

Hoy 22 de septiembre de 2007, presentó su renuncia como vicepresidente de Costa Rica, Kevin Casas Zamora, uno de los autores del asqueroso memorando, que fue hecho del conocimiento de los costarricenses por el Semanario Universidad y en el que se describe la conjura planteada por el Gobierno, para imponer en Costa Rica el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de América. Aunque nos alegra que un funcionario de esta calaña, se haya alejado del gobierno (aunque sea oficialmente), creemos que Casas solamente ha jugado el papel de chivo expiatorio, sacrificado para calmar los ánimos y acceder a la petición del Movimiento Libertario, que pedía su cabeza. Consideramos que con la renuncia de Casas no se arregla nada, porque en este maquiavélico plan, del que Casas Zamora solo fue el escribano, está mezclado el gobierno en su totalidad. Veamos por qué.
El memorando firmado por Casas y Sánchez, tiene fecha 29 de julio de 2007, o sea que transcurrieron más de dos meses, desde que fue escrito y hecho del conocimiento de los hermanos Arias, hasta la renuncia de Casas transcurrieron más de dos meses.Si un gobernante decente recibe un documento de esa clase, su reacción hubiera sido pedirle la renuncia a los firmantes, aunque adujeran en la misma otros motivos, para no destapar un escándalo. Sin embargo nada de esto sucedió. Por tanto, los hermanos Arias compartieron y aplicaron ese plan calificado por el Arzobispo de San José, Hugo Barrantes como el Decálogo de la Antidemocracia   o cometieron el delito de encubrimiento.
Vamos ahora a la reacción del gobierno en el momento en que se publica el memorando . Dice la Jefa de Fracción Legislativa María de los Ángeles Antillón: No podemos ir a esos extremos. Fernando Sánchez no puede renunciar. Los actos que él reconoce y las excusas que da corresponde a lo que espera del pueblo de Costa Rica, porque pudo haber dicho que el memorando no lo hizo él”, Como puede deducirse de las declaraciones anteriores, la posición del Gobierno fue la de minimizar este hecho delictivo, esperando que el escándalo pasara y Casas siguiera siendo vicepresidente y Ministro de Planificación y Sánchez presidiendo comisiones legislativas relacionadas con el TLC. Fueron los propios aliados del gobierno en la lucha por aprobar el TLC, quienes asqueados de tanta inmundicia, obligaron a Kevin Casas a renunciar, porque los reclamos de la oposición le hubieran importado bien poco al ególatra gobernante costarricense.
En su respuesta a la carta de renuncia de Casas, el presidente Arias, no duda en llenarlo de elogios:
El Presidente Arias manifestó sentirse dolido. “Más que mi vicepresidente, es una persona a la que quiero y respeto mucho. En él veo capacidad de liderazgo y la innovación que el Estado requiere. “Lamento peder a uno de mis mejores ministros. En el gobierno perdemos una persona capaz, eficiente y muy trabajadora”.
Si estos elogios hubieran procedido de un líder mafioso no debería extrañarnos. Pero si que provengan de un jefe de estado. Será que de acuerdo con Arias el liderazgo y la innovación que Costa Rica requiere es el de usar la coacción, la amenaza, la mentira,  el abuso de los recursos del Estado y la comisión de delitos electorales ? Si coincidimos con Arias en la capacidad del señor Casas, con lo del memorando demostró que es capaz de hacer cualquier cosa.
Analizaremos ahora el resultado de algunas recomendaciones de Casas y Sánchez y que fueron adoptadas por el Gobierno.

La campaña del miedo:
Estamos enterados que con el pretexto de explicar el Tratado de Libre Comercio, se ha convocado a humildes empleados de maquiladoras y se les ha dicho: ¡ Si el TLC, no es aprobado, tres días después nos iremos del país y ustedes se quedarán sin empleo. Con lo que le pagamos a uno de ustedes podemos contratar a tres nicas!
También en una empresa propiedad de uno de los directivos de la Cámara de Comercio, los empleados fueron convocados para una conferencia supuestamente para explicar el TLC, la manipulación fue tal que los asistentes salieron asqueados.
También se ha denunciado que los grandes industriales están dispuestos a pagar a sus empleados para que voten a favor del TLC. Parece que están tan inseguros del resultado de su campaña de intimidación, que ahora están proponiendo pagar por los votos a favor del Tratado, lo que constituye otro delito electoral.
El diputado Merino que en las transmisiones radiales de las sesiones de la Asamblea Legislativa que efectúa Radio Nacional, emisora propiedad del Estado, misteriosamente cuando participan diputados de oposición, se pierde la señal. Será que la emisora es tan mala técnicamente, o que se trata de una treta para acallar a las voces disidentes?
El hijo del ex presidente José Figueres Ferrer, Mariano ha dicho:
El memorando Casas-Sánchez- Arias-Arias, es más que claro en cómo es que ellos quieren meterle miedo a la gente. A mi no me cabe la menor duda que en la escalada que hemos venido y debido al interés económico que hay detrás del tratado pasaremos después del 7 de octubre, si no antes, a los asesinatos políticos, como medio de seguir presionando a los sectores civiles.
Continúa Figueres en sus declaraciones al Semanario Universidad: El régimen está usando la seguridad nacional para seguimientos a personas del NO. Está apoyándose en servicios de inteligencia de los que ellos llaman gobiernos amigos, entiéndase por ejemplo la CIA, para perseguir a sus adversarios políticos, en vez de estar en las tareas de seguridad nacional que les corresponden”
Podríamos seguir extendiéndonos en las continuas violaciones a las leyes e incluso al Artículo 41 de la Convención de Viena, en las que ha incurrido el Embajador de los Estados Unidos de América, al inmiscuirse en asuntos internos, como el referendo. Sin embargo, creemos que con los ejemplos que hemos expuestos y con las declaraciones del señor Mariano Figueres, es más que suficiente para demostrar que Costa Rica vive un Terrorismo de Estado.
Por tanto, la renuncia del licenciado Casas Zamora, no debe de provocarnos a engaño. Simplemente por escribir lo que no debía y dejar que el documento cayera en manos que lo dieron a conocer a la prensa se convirtió en un chivo expiatorio. Pero, todo el resto de la organización delictiva que se encuentra detrás del TLC, se mantiene incólume y allí seguirá hasta que el pueblo diga NO al miedo y mate con un bolígrafo a esta hidra de dos cabezas.
Como epitafio a la corta trayectoria pública del señor Casas solo podemos decir: KEVIN CASAS ZAMORA, MAYO 2006- SEPTIEMBRE 2007. MURIÓ POR LA MAFIA.

LA GENTE NO DEBERIA TEMERLE AL GOBIERNO 

EL GOBIERNO DEBERIA DE TEMERLE A LA GENTE 

LA CAMPAÑA DEL SI Y LA LIBERTAD DE INFORMACION

En la página 17-A del Diario La Nación del 16 de septiembre del presente año se publica una encuesta realizada por los estudiantes del grupo de la materia Probabilidad y Estadística de la carrera de Ingeniería Industrial de la Universidad Internacional de las Américas, donde se indica que el 50.8% de los estudiantes de ese centro universitario privado están a favor del TLC. En grandes letras y usando el mismo formato de la campaña del SI se indica: ¨Los estudiantes de la UIA dicen SI al TLC¨
No vamos a cuestionar la calidad de la encuesta realizada, porque aún en los centros privados existen profesores honestos y capaces. Pero si queremos destacar dos aspectos de esta publicación.
La manipulación de los resultados de las encuestas, ya que no son todos los estudiantes de la UIA, los que están a favor del TLC, como maliciosamente indica el título de la publicación, porque en el texto se indica que el 37.5% se inclinaron por el NO y el 11.7% no respondieron a la pregunta.
Otro aspecto muy importante es conocer si el 50% que dice estar a favor del Tratado de Libre Comercio saben en realidad el contenido y las repercusiones de éste. No dudamos del deseo de los estudiantes de las universidades privadas por leer y conocer sobre estos aspectos, pero, de lo que si estamos seguros es que no fue la universidad la que les permitió tener los dos puntos de vista sobre el Tratado. Esto porque este centro universitario no se distinguido precisamente por su respeto a la libertad de expresión.
En el semanario Universidad, de hace una semana, el señor Ronny Pizarro Machado publica una nota titulada ¨Los espectros de la U.I.A.¨, en la que denuncia el brutal atentado a la libertad de expresión que se llevó a cabo en este lugar hace aproximadamente un año. Dice Pizarro:
Durante dos noches, en el 2006, asistí a una charla sobre 1856, cuyo expositor era el gran educador y marxista JORGE MONTOYA ALVARADO. Después de esta, hubo un lapso para preguntas y respuestas de los estudiantes. Sin embargo, el moderador y las arpías medievales encargadas de organizar la actividad bloquearon las inquietudes que abarcaban al TLC.
Inmediatamente corrí para que los estudiantes obtuvieran respuestas, sin embargo el moderador se encerró como buen tecnócrata y me dijo que cumplía órdenes de sus superiores, los cuales sujetan al individuo para convertirlo en un miembro servil del Estado ignorante, temeroso de la libertad.
Indica el señor Pizarro que de inmediato empezaron los actos represivos contra él, le bloquearon su vehículo en el parqueo y fue aislado como un paria por los profesores y los propios alumnos.
Pero, las represalias no fueron solamente contra el alumno Pizarro. El profesor Montoya Alvarado fue despedido sin responsabilidad patronal y cuando reclamó se le indicó por parte de las autoridades de este centro universitario que allí no había libertad de cátedra, que si la quería la fuera a buscar a la Universidad de Costa Rica. No pudo pelear por sus derechos porque según nos manifestó Montoya, la UIA, no tiene profesores, los contrata una empresa fantasma que es la que tendría que responder en caso de una demanda laboral y que lógicamente no tiene activos a su nombre. Suponemos que esta ética figura se llama libertad de empresa.
Queremos hacer del conocimiento de nuestros lectores este atentado a la libertad de expresión, el cual ya habíamos oportunamente, porque constituye una flagrante arbitrariedad de quienes se dicen defensores de la libertad y la democracia.
Cuando se crearon las Universidades Privadas en el país se dijo que uno de los objetivos, lógicamente además del de enriquecer a sus dueños, era graduar estudiantes carentes de razonamiento crítico, porque los de la Universidad de Costa Rica, si aprendían a analizar la realidad nacional, lo que constituía un peligro para el nuevo orden que la mente brillante de los Chicago Boys estaba preparando para Costa Rica.
Lamentablemente quienes pensaron así tenían toda la razón.
Por cierto, si les extraña que los dueños de esta universidad privada colaboren con la campaña del SI, queremos informarles que están también ligados con el negocio de la medicina privada. Creemos que esto explica su proceder en este caso.

LO QUE NO QUIEREN QUE USTED LEA SOBRE EL TLC, PARTE 2

TLC Y PRECIOS DE BIENES Y SERVICIOS
Para qué confites en el infierno? . Para vender el TLC, sus defensores dicen que los consumidores tendrán variedad de productos y mejores precios. Pero el TLC, sube precios de cosas fundamentales como alimentos, luz teléfono, transporte y salud. Esto porque:
Ya comimos ese cuento:
El TLC elimina impuestos a alimentos que vienen de afuera. Los importadores, especialmente grandes cadenas se quedan con el negocio, aumentan sus ganancias y suben precios según les convenga. En México la tortilla es hoy 13 veces más cara que antes de su TLC. Nosotros ya hicimos la prueba, en los 90 el gobierno dijo que era más barato importar arroz que producirlo. Lo real es que el precio siguió subiendo.
Precios por las nubes:
Como consecuencia del TLC aumentan los precios de carne, pollo, leche, huevos y electricidad, porque unas pocas corporaciones fijan precios. Costa Rica eliminó su producción de maíz porque, supuestamente, el maíz extranjero era mejor y más barato. Hoy nos quedamos sin el santo y sin la limosna, no tenemos producción nacional, importamos maíz más caro y su bolsillo paga los platos rotos.
Dar marcha atrás?
Si se aprueba el TLC. Podemos arrepentirnos y volver a producir para que no nos impongan precios desde afuera? Será demasiado tarde porque los agricultores, si no están arruinados, tendrán que pagar por semillas y agroquímicos a mayores precios (vea capítulo TLC y Agricultura).
No hay almuerzo gratis:
El TLC exige bajar impuestos a las importaciones. Lo que estos importadores pagan tiene que pagarlo usted. Cómo? Por ejemplo en las facturas de electricidad, agua, servicios profesionales, como los de salud, entre otros productos y bienes y servicios.
Todo esto encarecerá los costos de las cosas y como, siempre que sucede igual pasa lo mismo, consumidoras y consumidores pagaremos más y la ganancia irá a los mismos de siempre. Ante todo recuerde que lo que viene de afuera se paga en dólares y usted gana en colones.
TLC Y EDUCACION:
Servicio esencial o negocio?

De acuerdo con lo que dispone el artículo 77 de la Constitución Política, la educación pública es una atribución y competencia del Estado, un servicio esencial y un derecho de los particulares. El TLC promueve una visión de la sociedad en que casi todo es mercancía, enfocando la educación como negocio.
Veamos:
La educación quedó desprotegida.
El TLC dice que El Estado puede adoptar o mantener medidas respecto a la ejecución de leyes siempre y cuando sean servicios sociales. El problema es que los negociadores no definieron que son servicios sociales. Peor aún, en el TLC, la educación se clasifica aparte de los servicios sociales. Entonces puede o no el Estado proteger la educación?
Competencia desleal?
Como está ocurriendo en México, no falta mucho para que se alegue, con base en el capítulo sobre políticas de competencia que tienen todos los TLC, que la salud o la educación públicas son competencia desleal, discriminación o monopolios inaceptables.
No protege la educación pública contra la inversión extranjera:
El TLC da privilegios a la inversión extranjera que valen también en el sector educativo. Por ejemplo, impide que el Ministerio de Educación ponga requisitos de funcionamiento a centros educativos privados, hay que tratarlos igual que a los nacionales y públicos y no se les puede exigir presencia local.
Un flaco servicio:
El propio Ministro, Leonardo Garnier, sostiene que un flaco servicio se hace a la democracia, si se deja la educación al vaivén del mercado.

TLC Y COMUNICACIONES:
Cuando don Pepe creo el ICE buscó el beneficio de toda la población, sin ningún distingo social. Eso nos hizo líderes en Latinoamérica al llevar electricidad, teléfono y progreso a todos los rincones del país.
Manos arriba. Esto es un asalto a celular armado:
El ICE ofrece una de las tarifas más bajas del mundo. Con el TLC usted pagará más por su teléfono.
El mínimo mensual en Costa Rica es de 2.900 colones, en Centroamérica no baja del doble. Haga números.
Y los mensajes de texto:?
En Uruguay, país con un modelo similar al que el TLC propone para Costa Rica , el mensaje de texto vale más de veinte colones, mientras acá vale un colón y medio.
Usted por un lado pierde y por el otro también y por el otro también:
En la lógica solidaria costarricense, a quienes pueden más, se les cobra más. Esto permite que los que pueden menos, paguen menos. La competencia con empresas privadas, eso que llaman apertura, obliga al ICE a eliminar estas ayudas, multiplicando las tarifas y haciendo que una de cada cuatro familias con teléfono no puedan seguir pagándolo.
Las empresas que vienen con el TLC vienen a ganar mucha plata, la suya.
Unas pocas empresas se reparten el mercado y le cobran extra por recibir una llamada y no sólo por hacerla, por llamar a un cliente de otra empresa telefónica y hasta por llamadas perdidas.
El TLC obliga al ICE a poner sus instalaciones al servicio de la competencia:
Las empresas que vengan con el TLC harán negocio usando las mismas antenas, torres, cables y demás instalaciones que el ICE ha puesto durante décadas para lograr una adecuada cobertura.
El ICE es de todos y da un servicio público. La falsa competencia con unas pocas corporaciones perjudica gravemente ese servicio. Esto es como cambiar la mamá por una chancha.
TLC EMPLEO E INVERSION EXTRANJERA.
TLC no significa trabajo para todos los costarricenses sino Todo lo Contrario. El empleo es una de las principales preocupaciones? El TLC disminuye la cantidad y empeora la calidad de puestos de trabajo. Veamos por qué:
No todo lo que brilla es oro:
Costa Rica necesita crear más de 360.000 empleos en 6 años. El TLC crearía solo 18.750 empleos en este período según estudios realizados por Naciones Unidas y a la vez amenaza cientos de miles que ya tenemos. El suyo puede ser uno de esos.
La inversión extranjera aumenta en Costa Rica sin el TLC:
En Costa Rica sin el TLC, el año pasado la inversión exterior fue de más de 1.400 millones de dólares, superior a la de toda Centroamérica junta con el TLC. Decir que esta inversión se irá a otros países porque tienen condiciones que da Costa Rica como mano de obra calificada, paz, respeto a la ley, electricidad, y telefonía segura y barata.
En Centroamérica el TLC no aumenta las exportaciones y la inversión extranjera:
En Centroamérica, con el TLC el año pasado disminuyeron las exportaciones a Estados Unidos y la inversión extranjera fue menor que en Costa Rica y con esto creció el desempleo en la región. No es cierto que las exportaciones y la inversión aumenten con el TLC.
La inversión extranjera es importante pero no es la única ni la principal generadora de empleo.
Desde 1994, las inversiones en Costa Rica aumentaron cinco veces. Pero el desempleo también aumentó y ahora los trabajos informales (mal pagados y sin seguro social) son más de la mitad de los nuevos empleos creados cada año. Las empresas de la zona franca acapararan la mayor cantidad de inversión extranjera y exportación del país, pero solo emplean 2 de cada cien personas ocupadas. El mismo empleo que ofrece u solo sector nacional, el lechero.
Quien no recuerda su historia está obligada a repetirla:
En el anterior gobierno de Arias los productores de maíz fueron arruinados diciendo que era más barato importar que producir. Hoy los precios del maíz han subido un 114% en 12 meses (La Nación 17 de julio de 2007). En Costa Rica, más de 200.000 empleos es sectores importantes (agrícolas, industriales y públicos) están amenazados por la producción estadounidense o por la apertura de monopolios públicos. Ya en Guatemala los productores de pollos reclaman que las importaciones que vienen de Estados Unidos son un a competencia aplastante y ruinosa.
En México con el TLC desaparecieron casi dos millones de trabajos agrícolas. Los promotores del TLC pasan convenientemente por alto que las importaciones también son parte del TLC y que estas amenazan el empleo existente en el país. Como en el pasado sucedió con el maíz amarillo, el crecimiento de importaciones de Estados Unidos arruinará a productores y empresarios nacionales.
Los Notables lo advirtieron: es de esperar que algunas empresas, independientemente de su tamaño, y con las condiciones de competencia, no sobrevivirán, lo que tendrá un costo político y social que será necesario atender.
Y la ropa?
Se engaña y aterroriza a trabajadoras textiles diciéndoles que el TLC asegura su trabajo, la realidad es otra, las fábricas de ropa continuarán cerrando con o sin TLC, pues nada protege a la industria textil era de la competencia con China. Para muestra un botón, en Centroamérica con el TLC el año pasado disminuyeron las exportaciones de ropa a los Estados Unidos, en Guatemala cerraron 22 fábricas, en México desde el 2001 cerraron 500 y se despidieron más de 80.000 personas.
El TLC nos da menor seguridad jurídica que la iniciativa de la Cuenca del Caribe.
Esto porque la iniciativa de la Cuenca del Caribe es una ley y necesita de otra ley para ser derogada. El presidente de los Estados Unidos puede quitar el TLC sin pasar por el Congreso. Allá el TLC está por debajo de una ley municipal. Por eso ellos pueden modificar el TLC cuando les venga en gana. Sin ir más lejos, actualmente el gobierno quiere imponerle impuestos al tabaco importado de Nicaragua a pesar de que este producto está incluido en el TLC.
Sin TLC tendremos más empleo:
Continuaremos exportando igual, la inversión extranjera continuará aumentando, más que en Centroamérica, como muestran las noticias diarias sobre empresas que inician o aumentan operaciones en nuestro país. Podríamos además, si quisiéramos, poner condiciones para que éstas, y la producción enfocada al mercado interno, efectivamente conduzcan a mejorar la calidad del empleo.
TLC Y RESOLUCION DE CONFLICTOS.
El Gobierno ha dicho que el TLC es como un campeonato de fútbol. Lo que no ha dicho es que es un campeonato al que vamos en calidad de mejengueros con mucho corazón. Pero lo peor no es jugar sin tacos, uniformes, condición física ni entrenador. Lo peor es jugar en cancha contraria y con un árbitro que nos echa el rey.
Le explicamos por qué.
En caso de no ganar por la diferencia de goles que quieren, el equipo contrario puede pedir ayuda al árbitro.
El TLC permite que las corporaciones extranjeras demanden ante tribunales internacionales al gobierno y a las municipalidades de Costa Rica, cada vez que consideren afectadas sus ganancias por decisiones sobre obras públicas o recursos naturales. Ponga atención, no es porque tengan pérdidas, sino porque dejen de tener posibles ganancias, porque la municipalidad decidió, por ejemplo, prohibir un botadero de basura.
Desplaza a la justicia costarricense:
Si los inversionistas lo deciden, el TLC obliga al gobierno de Costa Rica a defenderse en tribunales privados en el extranjero. Es como si a usted le metieran un juicio por un choque que ocurrió en Nicoya, pero el proceso se lleva a cabo en Nicaragua o Nueva York.
Esto no es ciencia ficción:
En el año 2002 HARKEN quiso sacar petróleo del Caribe. Las comunidades lo impidieron al demostrar que el proyecto dañaba el medio ambiente. HARKEN nos demandó por 57 mil millones de dólares ante los tribunales privados internacionales. El gobierno dijo no, la justicia sobre lo que es en Costa Rica se imparte en Costa Rica. Con el TLC no hay opción, si la corporación quiere allá, es allá en su cancha y con su árbitro.
Cuando veas las barbas de tu vecino quemar, pon las tuyas a remojar.
Lo que le pasó a México puede volverse nuestro pan de cada día. Un municipio rechazó la construcción de desechos tóxicos y toda la población fue condenada a pagar 15.6 millones de dólares a la corporación por ganancias que según esta dejó de obtener.
Los tribunales del TLC no tienen que aplicar nuestra constitución y deciden en función del comercio. Si se ratifica el TLC estaremos con el árbitro en contra y el reglamento de ellos.

Segunda parte de documento preparado de una manera solidaria por un equipo de personas comprometidas con nuestra Costa Rica y con hacerle llegar a usted información clara y fundamentada sobre los efectos que tendría la aplicación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos

LA GENTE NO DEBERIA TEMERLE AL GOBIERNO, EL GOBIERNO DEBERIA TEMERLE A LA GENTE 

MEMORANDO DE CASAS Y SANCHEZ A LOS HERMANOS ARIAS

MEMORÁNDUM

Presidente de la República,
Ministro de la Presidencia

De: Kevin Casas, Fernando Sánchez

Fecha: 29 de Julio de 2007

Asunto: Algunas acciones urgentes para activar la campaña del SÍ al TLC

Transcribimos el texto completo del memorando dirigido por el vicepresidente Kevin Casas y el diputado Sánchez, al Presidente de Costa Rica y a su Ministro de La Presidencia.
Aunque le de asco, le recomendamos leerlo. Ni Joseph Goebbels, hubiera ideado un documento de este tipo.
Lo más vergonzoso de este plan para destruir la democracia costarricense, es que el Presidente Oscar Arias ha dado todo su apoyo a sus autores, quienes se mantienen en sus puestos en el Gobierno.
Este documento debe pasar a la historia como una vergüenza para Costa Rica, a nivel internacional.

Estimados don Oscar y don Rodrigo:

Luego de la larga conversación el día viernes 27, tras participar en un debate sobre el TLC en San Isidro de Heredia, la actividad que resultó muy reveladora, hemos decidido hacerles llegar este memorándum, que puntualiza algunas acciones que estimamos convenientes para activar cuanto antes la campaña en favor del TLC. Evidentemente, no son las únicas que habría que hacer, pero pensamos que son importantes.

1. Establecer un comité de estrategia de la campaña del SÍ

Esto es quizá lo más urgente de todo. En este momento no hay una orientación clara de qué es lo que hay que hacer para ganar, cómo hacerlo y con quién. Pero, peor aún, no hay un mecanismo establecido para tomar esas decisiones. Lo que hay, a medias, es pura estructura operativa y pura respuesta táctica, mas no estrategia. Ese vacío ha sido llenado con las decisiones (o la ausencia de ellas) tomadas por el grupo de comunicación, lo que claramente es insuficiente. Es esencial que el Presidente de la República y el Ministro de la Presidencia formen parte de ese comité.

2. Construir una coalición social a favor del TLC

Aquí transcribimos lo que uno de nosotros escribió hace ya casi 3 años en un memorandum dirigido a Marco Vinicio Ruiz: «El debate no lo va a ganar el gobierno ni lo van a ganar los empresarios, pero sí lo puede ganar una coalición. Uno de los graves errores que han cometido los sectores favorables al TLC ha sido delegar su defensa en los negociadores del acuerdo y, en general, en el gobierno. Aún antes de los recientes escándalos, que han minado la confianza en el estamento político, los niveles de gobernabilidad del gobierno eran ya muy bajos y probablemente insuficientes para conferir legitimidad a un proyecto tan controversial. En este momento nadie le cree una palabra al gobierno ni a los políticos y por ello sería una locura delegarles la función de defender el tratado. Formar una coalición y hacer que la defensa del TLC sea una obra colectiva es crucial no solo para superar esta tarea de legitimidad, sino para evitar que la discusión acuse el mismo desbalance que fue ampliamente visible durante el conflicto del “combo” en el año 2000, cuando la organización de los opositores no tuvo más contrapeso que la voz solitaria del gobierno. Es vital demostrar que en la discusión sobre el TLC hay dos bloques amplios de interés, y eso supone que los sectores favorables -que tienen intereses nada difusos y tan intensos como los de los opositores- deben ser organizados y articulados. Esto es esencial para que la discusión sobre el TLC no corra con la misma suerte del “combo”.»

La importancia de este punto no puede soslayarse. La campaña sobre el TLC se está convirtiendo en lo que nunca debimos haber dejado que se convirtiera: una lucha entre ricos y pobres, y entre pueblo y gobierno. La coalición que tenemos en contra es formidable: universidades, Iglesia, sindicatos, grupos ambientalistas, etc. Y del otro lado, a favor del TLC, sólo están el gobierno y, a medias, los grandes empresarios. Así no hay forma de ganar. Es urgentísimo meter en la campaña, por lo menos, a los pequeños empresarios, a los solidaristas y a lo que se pueda del cooperativismo. Y cuando decimos meter en la campaña es, simplemente, que “aparezcan” por todo lado las caras de algunos de sus líderes. Obviamente, si esos líderes además pueden efectivamente controlar parte de esos movimientos sociales, pues tanto mejor. Cierto es que en el solidarismo, en particular, no hay liderazgos nacionales fuertes. Si es así habrá que crearlos ya. Hay que darle presencia en medios a algunas caras del solidarismo y ello mismo los irá convirtiendo en líderes. ¿Quién era Eugenio Trejos en el país hace 6 meses? Es la exposición en medios la que lo ha convertido en un líder nacional.

3. Gestionar un receso en la Asamblea Legislativa

La campaña necesita, con urgencia, presencia en todas las comunidades del país. Dictar un receso en la Asamblea es clave para sacar a nuestros diputados -que son más que los de oposición y que no encuentran ninguna limitación para hacer campaña-a las comunidades, para organizar la campaña “de a pie”. Es evidente que esto puede tener algún costo para el avance de la agenda legislativa, pero en este momento ese es un problema de tercer orden. Lo primero es, evidentemente, ganar el referéndum. En todo caso, en este momento la agenda legislativa no está caminando por falta de quórum. Eso nos deja en el peor de los mundos: la prensa hace al PLN responsable de la falla de quórum, mientras la oposición (y aun muchos de nuestros “aliados”) no es vista como responsable y anda hacienda campaña. Además, la continuación de las negociaciones en sede legislativa nos expone a constantes chantajes de nuestros “aliados” legislativos, que terminan reflejándose en la campaña del si.

4. Formalizar una alianza con los alcaldes municipales, particularmente los del PLN

Esto es decisivo y por similares razones que lo anterior: necesitamos presencia en todo el país. Existe una carta firmada por 72 alcaldes que no es, en absoluto, desdeñable. En ella, ofrecen su apoyo al TLC, pidiendo, como es enteramente esperable, algunas cosas a cambio. El contenido de la carta tiene elementos descartables, otros enteramente negociables y otros francamente positivos para el gobierno (por ejemplo, el apoyo explícito que ofrecen para la reforma tributaria). Es vital responder adecuadamente a esa carta, responder pronto y responder en un gran acto público.
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Pero hay que hacer algo más, particularmente con los 59 alcaldes del PLN. Hay que hacerlos responsables de la campaña en cada cantón y transmitirles, con toda crudeza, una idea muy simple: el alcalde que no gana su cantón el 7 de octubre no va a recibir un cinco del gobierno en los próximos 3 años. El mismo razonamiento puede aplicarse a los regidores, a quienes se puede hacer responsables de distritos específicos. En este último caso hay que recordarles sus aspiraciones personales: de ganar el referéndum depende que tengan posibilidades reales de seguir siendo regidores o de llegar a ser alcaldes o diputados. Ello no solo porque el desempeño del PLN en la próxima elección se verá muy afectado por el resultado del referéndum, sino porque esta elección va a servir para que las autoridades superiores del PLN calibren quién tiene madera de dirigente y quién no. Muchos dirigentes locales no se están metiendo en la campaña para no “quemarse” antes de la próxima elección. El razonamiento tiene que ser exactamente el contrario: el que no se mete de lleno, se “quema”.

Lo que está en la base de esto es un asunto más profundo e importante: es urgente extender el círculo de la gente que se está “jugando el pellejo” en este referéndum. En este momento existe entre nuestros aliados -dentro y fuera del PLN-una actitud generalizada de indolencia, como si pensaran que el único afectado por una derrota sería el Presidente. Es vital que entiendan que ellos van a salir directa y gravemente perjudicados.

5. Oficializar al PLN

Para construir la coalición social antes referida nos queda, desafortunadamente, muy poco tiempo. Lo que tenemos en la Mano es algo bastante menos potable, pero útil: una coalición política. Y eso implica meter de lleno al PLN, que es, por mucho, el actor más importante de esa coalición. Con excepción de la fracción legislativa, hasta ahora el papel de los órganos del PLN en apoyo del TLC ha sido excesivamente comedido. No hay un solo pronunciamiento oficial del PLN en favor del TLC, ni una directriz clara hacia la estructura del partido. Eso ha creado una gran confusión en la dirigencia, que sabe bien, además, que hay una parte del partido que está contra el TLC. La estructura oficial del PLN (Directorio, Comité Ejecutivo) tiene que salir hablando inequívocamente en defensa del TLC, en el entendido de que uno de los principales ganadores o perdedores del referéndum va a ser el PLN.

6. Estructurar y lanzar campaña masiva en medios de comunicación

Más allá de lo que se pueda hacer en las comunidades y en las empresas, es tan poco el tiempo que queda, que no hay que tener pudor alguno en saturar los medios de comunicación con publicidad. Y precisamente por el corto tiempo, es imperioso dirigir la campaña en dos direcciones:

1) Desbancar la idea de que esto es una lucha de ricos contra pobres. Eso requiere escoger muy bien los rostros de la comunicación masiva del sí y utilizar casi exclusivamente trabajadores y pequeños empresarios.

Asimismo debemos subirle muchísimo los decibeles y la presencia mediática y discursiva a la agenda social del gobierno.

2) Estimular el miedo. Ese miedo es de cuatro tipos:

I. Miedo en la pérdida del empleo. Aquí pareciera muy recomendable utilizar intensivamente testimoniales de gente muy sencilla y en situación precaria, que puede perder el empleo o ya lo perdió como consecuencia de la no aprobación del TLC. Esto además es vital para reforzar la idea de que esta no es una lucha de ricos contra pobres. Del mismo modo, es posible que en regiones específicas tenga un gran impacto visibilizar los casos concretos de empresas que han postergado inversiones, que han recortado turnos o que se están considerando irse del país por la no aprobación del TLC.

II. Miedo al ataque a las instituciones democráticas. Es crucial convertir al SÍ en equivalente con la democracia y la institucionalidad (es lo que decía Eduardo Ulibarri: hay que ir llenando al SÍ de un contenido de valores y al NO en equivalente de la violencia y la deslealtad con la democracia) Aquí hay algo muy importante: esta campaña ya dejó de ser racional y, en consecuencia, sobre el contenido del TLC. Así, el argumento de la defensa de la democracia es el único recurso que nos queda para movilizar la emoción de la gente que está a favor del TLC. En este momento la gente que está a favor no sólo no tiene motivación alguna, sino que se siente intimidada por la motivación que muestra la gente del NO. Hay que entender una cosa: nadie está dispuesto a “morir” por el libre comercio, pero tal vez sí por la democracia. Hay que darle una motivación ética y no sólo instrumental al sí.

III. Miedo a la injerencia extranjera en el NO. Hay que restregar por todas partes la conexión del NO con Fidel, Chávez y Ortega, en términos bastante estridentes. Es posible que este tipo de campaña pueda incomodar a alguna gente, pero es casi seguro de que puede tener un impacto considerable entre la gente más sencilla, que es donde tenemos los problemas más serios.

IV. Miedo al efecto de un triunfo del NO sobre el Gobierno. Todas las encuestas detectan un grado importante de satisfacción con el Presidente y el Gobierno. Mucha gente simplemente no ha hecho la conexión de que un triunfo del NO en el referéndum, dejaría al Gobierno en una posición precaria, con su efectividad totalmente reducida, y al país en una situación de ingobernabilidad. Esa conexión hay que inducirla. Este es un argumento que puede que solo funcione para ciertos sectores, pero puede ser muy efectivo sembrando la duda. Hay tres preguntas que debemos sembrar en la mente de la gente, que pueden hacer que les tiemble el dedo si están pensando votar por el NO:

l. ¿Están dispuestos a poner en riesgo la estabilidad económica, que casi todo mundo reconoce como un logro del gobierno?

2. ¿Están dispuestos a volver a la época de Abel, cuando no gobernaba nadie, no había ningún sentido de rumbo y no pasaba nada en el país?

3. ¿Han pensado quién va a mandar en el país si gana el NO? (Respuesta inducida para la pregunta: van a mandar Albino, Merino, Carazo, etc.)

Asimismo, es muy importante fortalecer la presencia en la radio (tanto nacional como local) y en los medios rurales escritos, donde tenemos grandes problemas. Hay que poner a funcionar baterías en todos los programas de opinión y mejorar la pauta publicitaria del gobierno en una serie de programas de radio conducidos por gente que tiene toda la disposición de ayudar al gobierno (p.e. Javier Rojas, Jaime Peña, etc.). Si la presencia del sí en radio no mejora drásticamente, esto seguirá manifestándose en nuestra debilidad en las zonas rurales. Es muy posible que los problemas que tenemos en zona rural tengan menos que ver con el fondo de la campaña (temas mal atendidos o desatendidos por esta) y más con la forma en que la gente se informa en zona rural, donde la radio es un medio de información muy poderoso.

7. Generar gran cantidad de documentación impresa sobre el TLC y sobre la oposición, apta para ser repartida

Un problema serio que tenemos quienes estamos haciendo proselitismo a favor del TLC es la ausencia total de documentación de fácil digestión, que pueda circular masivamente. Como ya es sabido, ese es un punto que el NO ha desarrollado particularmente bien. En este momento tienen empapelado el país con volantes. La documentación que hay que hacer es de tres tipos:

1) La que aclare en lenguaje muy simple, algunos de los argumentos más insidiosos contra el TLC (medicinas, agua, celulares, etc.). Como parte de esto, es muy importante que algunas instituciones clave (p.e. ICE, CCSS, AyA, MTSS) generen oficialmente volantes que contesten en términos muy contundentes los volantes que están siendo repartidas en sus mismas instalaciones por los sindicatos de las instituciones. Se trata de volantes de información, que no pueden, en forma alguna, pedir el apoyo para el TLC (eso debido a la resolución del TSE).

2) La que exponga los efectos de un rechazo al TLC sobre sectores o aspectos específicos (p.e. las láminas de la presentación que usa Jorge Woodbridge);

3) La que siembre cizaña sobre los lideres, motivos, métodos, financiamiento y vínculos internacionales del NO.

8. Organizar un programa sistemático de visitas a las empresas por parte de altos funcionarios del Gobierno

En este momento, el espacio de proselitismo más fácil de aprovechar y el que nos ofrece las mejores oportunidades es, por mucho, el de las empresas. Ahí hay más de un millón de trabajadores. Debemos organizar un esfuerzo sistemático de visitas a las empresas más grandes del país, con charlas a favor del SÍ impartidas por personas de alto nivel y con documentación en la mano. Ningún esfuerzo de proselitismo es potencialmente tan efectivo como este. Idealmente, eso supone cinco pasos:

1) Disponer de la información de cuáles son y dónde están las empresas más grandes;

2) Que la campana contacte a los empresarios para que concedan un espacio para la charla;

3) Que la empresa envíe de inmediato una carta al Ministerio de Planificación pidiendo que el gobierno le envíe un representante para hablar del Plan Nacional de Desarrollo o de la visión futura del país o algo por el estilo (eso para cubrimos las espaldas de cara al TSE);

4) Armar un programa de visitas a empresas para, al menos, 30 jerarcas de gobierno;

5) El jerarca visita la empresa (en algunos casos acompañados por el diputado de la zona) y deja documentación.

Si 30 funcionarios visitan 10 empresas por semana, será posible cubrir casi 2500 empresas en las próximas 8 semanas. Hay que dar énfasis a las más grandes y las dirigidas a la exportación. Lo que es importante, en todo caso, es asegurar que los jerarcas de gobierno y los diputados no anden de paseo con el Presidente. Eso es una injustificable pérdida de tiempo y esfuerzo.

9. Organizar un acto multitudinario de fuerza para darle motivación a la campaña

Existe gran desmotivación entre quienes están a favor del TLC, desorientación por la ausencia de una campana y, en muchos casos, miedo de expresar las opiniones. Hay que motivar a los partidarios del SÍ, hacerles sentir que la campaña está haciendo cosas, que no están solos, que somos muchos. Es recomendable organizar un acto público o un festival multitudinario (podría ser una marcha, pero ahí casi siempre tenemos problemas). Pero la gente tiene que sentirse acompañada y motivada.