DENUNCIA SOBRE DESPILFARRO EN EL PANI

COMUNICADO DE PRENSA

AUTORIDADES DE SALUD DE GUACIMO EN LIMON DETERMINAN ESTADO DEPLORABLE DE ALBERGUE DEL PANI EN DICHA LOCALIDAD.

2 DE COTUBRE DE 2009

Por petición directa de la dirigencia del Sindicato de empleados del PANI la autoridad competente del Ministerio de Salud en Guácimo, ordenó visita e inspección de las instalaciones del albergue del PANI en Guácimo. Dicha autoridad determinó que las condiciones físicas de las instalaciones de dicho albergue, evidencian un conjunto de anomalías físicas y técnicas contrarias a la normativa de ley que regula el funcionamiento de los albergues infantiles ya sean temporales o permanentes.

Manifiestan los dirigentes sindicales que la mayoría de los albergues del PANI no cumplen con la normativa que regula el funcionamiento de los albergues infantiles. Afirman que la situación patética de los albergues del PANI pareciera que está causada por los efectos devastadores de un “tsunami administrativo y técnico” que golpea con fuertes olas y vientos de descuido tanto técnico como administrativo y que dichos efectos se ven agrandados por el descontrol de las altas autoridades del PANI.

El informe de los especialistas del Ministerio de Salud revela una historia de acciones legales y de denuncia constante del Sindicato del PANI ante la Defensoría de los Habitantes, para que se atiendan y se resuelvan las anomalías en los albergues del PANI.

Una idea de la gravedad de las anomalías determinadas por los especialistas del Ministerio de Salud de Guácimo, señala concretamente que en dicho albergue “no se cuenta con una mesa para cambio de mantillas, para atender usuarios de 0 a 2 años”; “no se cuenta con un servicio sanitario con puerta de ancho mínimo de 90 cm”; que deben “cambiar las piezas del cielo raso que se encuentran en mal estado”; “los usuarios no disponen de espacios o compartimentos individuales para guardar sus pertenencias, estos deben ser accesibles a los niños y las niñas”; “no cuentan con ventanas con malla desmontable para facilitar el aseo”; “las lámparas ubicadas sobre el área de preparación de alimentos no están protegidas para evitar la caída de vidrios en caso de rompimiento del bombillo”.

Según la dirigencia sindical, es más fácil para las altas autoridades del PANI dedicar tiempo para comprar vehículos (300 millones de colones) o pagar la instalación de vitrales (más de 10 millones de colones) o gastar 40 millones de colones para un jardín en el edificio que está al costado norte de la Corte en San José, que dedicarse como manda la ley, a resolver en forma definitiva las graves y constantes anomalías que se viven en los albergues del PANI.

Para los dirigentes sindicales, los señalamientos de los funcionarios de Salud, reflejan una cruda e inexplicable realidad, que tampoco está tomando en cuenta el peligroso y constante hacinamiento que se vive en los albergues del PANI. En el caso del albergue de Guácimo, acumulan más de un mes con una población de 16 niños y niñas, incluyendo a la niñez discapacitada y con requerimiento de atención más personalizada.

Desde hace años el sindicato libra una batalla que es justa y legalmente razonable, contra las altas y diferentes autoridades del PANI para que destierren la práctica tolerable del hacinamiento en los albergues y que incluso se llega a justificar  como un elemento inherente del interés superior del niño.

Para la dirigencia sindical, es urgente que nos preguntemos: ¿A quién se le puede ocurrir la idea de que el hacinamiento es una condición normal, si todo el mundo sabe que en un caso de incendio o terremoto aumentará el peligro y será más difícil la labor de escape o salvamento? Y ¿Cuándo será que las autoridades judiciales actuarán para frenar y prevenir las consecuencias derivadas de la decisión de mantener en hacinamiento a los niños y niñas de los albergues del PANI?

Para el sindicato del PANI es la hora de tomar decisiones y que el Gobierno ponga las barbas en remojo, pida cuentas y le diga a la ciudadanía costarricense si justifica el estado deplorable de los albergues del PANI o que expliquen a qué obedece tanto descuido y porque la niñez en riesgo social debe pagar las consecuencias de tanto descuido y  sinrazón.

Gilberto Pereira Sárraga.

SECRETARIO GENERAL.

TELEFONO 88210373

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